Monday, August 16, 2004

Finde festivalero

Este fin de semana ha vuelto el buen tiempo así que hemos podido disfrutar mucho del festival. Ha estado muy bien.

El viernes nada más llegar de trabajar me fui a la piscina con Ramón. Que gustazo fue volver a nadar. Estuve más que a gusto nadando sin parar, haciendo largo tras largo. Fueron cuarenta minutos seguidos que me dejaron estupendamente. Muy relajado.

Estrené mis gafitas nuevas en las que no entra nada de agua aunque dejan un poco de marca. Eso sí es verdad.

Justo después de la piscina me fui a los jardines de Princes St. donde había quedado con Fati para ver a The Peggy Vestas en concierto. Llegué justo a tiempo pues estaban saliendo al escenario en ese momento. Estuvimos viendo el concierto pero prestando la verdad poca atención pues los dos teníamos varias cosas que contarnos.

Cuando terminaron nos quedamos a ver el siguiente grupo pero no tenía muy buena pinta así que nos dimos un paseíto por la royal mile para ver qué espectáculos había por allí y vimos uno que a mí me encantó. Eran un chico y una chica percusionistas que llevaban una especie de carro lleno de cubos de basura, cacerolas, tapas y barras de metal que utilizaban para hacer sonidos. Super chulo porque ambos tenían un ritmazo impresionante y además se compenetraban estupendamente. Me encantó.

Después seguimos paseando un poco por la royal mile donde compré a un jipi una de las cometas más pequeñas del mundo para regalársela a Miri por su cumple y después caminamos hasta casa donde nos despedimos. Al llegar, me encontré a Colin y Ramón con Fionne y Steve que se quedaban a cenar así que muy divertido. Colin cocinó un arroz muy bueno con espárragos verdes, almendritas y cebollas que nos sentó de maravilla y luego nos quedamos hablando del reciente viaje de Fionne a Andalucía y de expresiones de los diferentes países. Vaya risa traduciendo frases como "tirar los tejos" y "dar calabazas". Debieron pensar que en España la gente está loca de verdad.

Se fueron relativamente pronto pues Fionne (que ahora es escayolista) se levantaba pronto el sábado y nosotros decidimos ir a tomarnos una a The Pleasance pues se había quedado una noche buenísima. Llegamos prontito y había un ambiente estupendo. Mucha gente joven, todos tomando cervecitas fuera, de pie o sentados en el suelo. Veranito total.

Allí nos encontramos con Lena que se tomó también una con nosotros y como a las dos o así nos marchamos a casa.

El sábado amaneció buenísimo así que me levanté tempranito pues tenía que hacer muchas cosas. Me quería cortar el pelo así que fui a preguntar precios a las peluquerías del nuevo barrio pero las más baratas pedían ocho libras así que me cogí la bici y me fui al vengador que cobra cinco y siempre es una aventura visitar su negocio. Lo ha decorado ahora con vinilos de colores por las paredes. Le ha quedado super chillón. La verdad es que esta vez ha hecho un buen trabajo y me ha gustado mucho como me ha dejado.

Con la satisfacción de saber que me había ahorrado tres libras por haber pedaleado hasta el vengador, me fui a comprarme otro set de farolitos para mi habitación ya que los azules que compré el miércoles con Jorge y Mariola me habían quedado genial en la habitación. Esta vez escogí los amarillos que también son chulísimos.

Luego me fui a comprar tierra para mis plantitas pues tenía que poner muchas de ellas en macetas más grandes. Compré un saco de diez litros por una libra en el pound stretcher que es una de mis tiendas favoritas de Edimburgo.

Volví a casa sudando, por el calor y por la señora cuesta que me había subido con la bici cargando la tierra y los farolillos y ví que también tenía que comprar macetitas porque las que había en casa eran muy pequeñas así que de compras otra vez. Visité tres tiendas y al final encontré en home base unas bastante grandes por ochenta peniques. Tenían también allí un montón de plantas preciosas en oferta y estuve tentado pero al final me fui sólo con las macetas porque pensé que lo guay de tener plantitas es criarlas tú y ver como se ponen grandes y bonitas, no comprarlas cuando son ya grandes, que era el caso de las que estaban en oferta.

En uno de mis viajes entre tienda y tienda compré una tarjeta para el cumple de Miri. Hay que ver que había tarjetas de todo, menos para ahijadas así que le compré una para primas que era bastante chula. Hoy se la he mandado junto con la cometa más pequeña del mundo.

Volví a casa con las macetas y ya me puse a transplantar todas mis plantas. Están todas sanísimas desde que nos mudamos de piso. Tengo una hiedra, cuatro cactus, un aloe vera y dos que no sé como se llaman pero que tiene muchas hojas y son muy verdes. Me va a dar mucha pena deshacerme de mis plantitas cuando deje Edimburgo.

Cuando terminé con la jardinería, hicimos unos sandwiches vegetales y nos bajamos a comer a los Bruntsfield links. Se estaba de maravilla a pesar de las nubes que acababan de cubrir el sol. Me llevé la cámara de vídeo y estuve haciendo unas fotillos a la gente y cosas que teníamos alrededor y de casualidad tomé una de una chica que había salido genial así que me fui a enseñársela y a decirle que si quería que se la enviara por email. Me dijo que sí así que pronto se la enviaré.

Terminamos los sandwiches y decidimos ir a la royal mile a ver actuaciones. Dimos un paseo muy agradable que terminó en New Town que es mi parte favorita de Edimburgo. De allí fuimos al café royal donde estaban Lena, Charlie, Bridget y Kate (trabajando) pero había mucha gente así que ya, todos juntos, decidimos irnos de botellón a los meadows. Hacía una noche estupenda así que compramos vino y limón, los mezclamos y nos sentamos con velitas y mantas. Super bien. Luego llegaron Mary, Monica y Andrew y estuvimos riéndonos muchísimo con Monica que tiene toda la gracia. Tiene una risa super explosiva que se contagia un montón. Además nos estuvo contando un sueño que a mí me estaba resultando buenísimo más por la forma de contarlo que por el sueño en sí. Super total.

Empezó a hacer un poco de fresquete y humedad así que nos trasladamos a casa donde estuvimos un ratito más de charlita y luego cuando todo el mundo se fue, me fui a dormir.

El domingo hice una gran tortilla nada más levantarme pues habíamos quedado para hacer un picnic en los meadows y así ver todo lo que allí acontecería por ser el meadows sunday. Estuvo guay porque estábamos rodeados de carpas, escenarios, malabaristas, bailarines y demás actividades festivaleras. Una chulada. Acabó todo más o menos a las cinco así que fuimos a dejar las cosas del picnic en casa y luego fuimos a la royal mile a ver a los percusionistas que ví con Fati el viernes que tocaban a las seis menos cinco. El espectáculo, otra vez buenísimo. Nos encantó a todos pero mejor fue el que vimos después. Era un hombre disfrazado como del guerrero americano montado en un monociclo altísimo que hacía malabares con fuego pero tenía muchísima gracia hablando, poniendo caras y haciendo poses. Era total. Nos hizo reir muchísimo a todos.

Luego bajamos al escenario de princes street y vimos dos grupos muy guays. El tercero era bastante pobre por lo que yo me fui a casa donde estaban Colin y Ramón que se habían marchado antes que yo, preparando la cena.

Colin hizo una fuente de pasta muy buena que nos entró de maravilla. Comentamos lo completito que había sido el finde, nos tomamos un té y nos fuimos a la cama. Yo leí un poquito del guardián entre el centeno y enseguida me quedé dormido.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home