Monday, October 04, 2004

Finde en Londres

Bueno, pues por fin, después de 25 años, he ido a Londres. Ha sido una experiencia estupenda que me alegro de haber llevado a cabo. Más vale tarde que nunca.

Salí de la estación de trenes de Edimburgo a las cinco y media del viernes con mi mochilita, mi discman, mis discos y mi bocata de tortilla. El viaje se me hizo muy pesado pues no dormí nada y estaba bastante incómodo pues no tenía demasiado espacio para las piernas. Los inconvenientes de ser tan alto.

Hacía tiempo que no me sentaba durante horas en un medio de transporte terrestre y la verdad es que me trajo muchos recuerdos de mis palizas en autobús Madrid-Cádiz y Cádiz-Madrid. Creo que ahora mismo llevaría mucho peor hacer esos viajes tan largos.

Casi llegando a Londres me llamó Uli comentándome que se encontraba fatal y que si no me importaba que no fuera a recogerme. Le dije que no había problema, que me explicara como ir y ya me las apañaría. Me dió instrucciones detalladas sobre como llegar desde la estación de King´s Cross hasta la de Whitechapel y quedamos en vernos allí. Insistí en que me dijera como ir en autobús ya que no me gusta usar el metro en ciudades que no conozco pues no veo nada de ellas. Prefiero ir viendo cositas que viajar por túneles pero me dijo Uli que no merecía la pena, que no fuera impaciente, que ella me iba a llevar de ruta turística el sábado.

Total, que una vez el tren llegó a King´s Cross decidí darme un paseo corto antes de meterme en el metro y así hice. Me encantó lo que ví. No era especialmente bonito, la verdad pero había muchísimo ambiente. Mucha gente joven, coches, autobuses...Jaleo de capital que a mí, la verdad, me gusta. Esa fue mi primera impresión de Londres.

Después me metí en el metro y fui en dirección a la estación de Whitechapel. El ambiente en los andenes me recordó mucho a Madrid pues era básicamente el mismo que uno puede encontrar allí un viernes por la noche.

Cuando salí a la calle, que era donde había quedado con Uli, Londres me ofreción una vista completamente diferente de la que ví en King´s Cross. Ahí me empecé a dar cuenta de eso que todo el mundo comenta de Londres. De lo diferentes que son los barrios entre sí. Whitechapel es un barrio feo, sucio, desordenado pero aún así interesante. De todos modos, Londres me seguía gustando.

Uli no tardó en llegar. Tenía una cara malísima, la verdad. Al parecer, había pasado la tarde con el estómago muy revuelto, vomitando y demás. Me hizo mucha ilusión verla aunque con el mal cuerpo que tenía, la pobre no estaba muy expresiva que digamos.

Su casa está muy cerquita de la estación de whitechapel y tiene cuatro plantas. Ella tiene su habitación en la última por lo que es bastante luminosa aunque pequeña.

De todos sus compañeros de piso, sólo Matías estaba en casa. Me cayó bien así a primera vista aunque calladito, no con mucha gracia la verdad. Uli ya me había dicho que es un poco vergonzoso al principio pero que enseguida coge confianza y te partes con él.

Yo estaba, la verdad, bastante cansado del viaje, aunque me hubiera gustado salir pero como Uli estaba medio enferma pues charlamos un ratito con Matías en el salón y nos fuimos a la cama para aprovechar el día siguiente.

El sábado amaneció muy bueno así que desayunamos y nos marchamos a pasear. Nos cogimos el metro hasta la parada más próxima a la catedra de St. Paul, de ahí cruzamos el Thames por un puente muy moderno hasta la Tate modern gallery y luego seguimos caminando junto al río hasta que lo cruzamos otra vez para llegar a Westminster. El paseo junto al río es bastante horrible sobre todo al principio pero luego mejora a medida que te vas acercando al centro.

Westminster es chulísimo y westminster Abbey también. Me gustó esa parte. De ahí caminamos por parliament street hasta Trafalgar Square que es una chulada. Allí nos sentamos un ratito y nos hicimos las pertinentes fotos. Luego seguimos caminando hasta piccadilly circus (que está también muy chulo) y de ahí a Chinatown y Covent Garden donde ví a varios artistas callejeros que habían estado en el festival de Edimburgo.

Luego nos bajamos por el St. James Park hasta Buckingham palace y Hyde Park donde comimos de picnic. Hacía un día estupendo así que una maravilla comer en Hyde Park. Nos echamos incluso una pequeña siestecita hasta que el viendo nos despertó.

Por la tarde nos cogimos el metro otra vez y fuimos a Notting Hill, a ver el mercado de Portobello y a Chelsea que fue lo que más me gustó de lo que ví. Unas casas chulísimas, cafés muy monos y mucha gente joven. Muy chulo junto a Notting Hill.

Ya muy cansados nos volvimos a casa pasando por Sainsbury´s para comprar lo necesario para unas tortillas y pan.

En casa ya, decidimos echarnos un ratito antes de empezar a cocinar. Me sentó estupendamente tumbarme un rato. Me levanté con muchas energías de modo que cociné dos tortillas muy grandes para dar de comer a todos los habitantes de la casa que ahora sí que estaban en casa al completo: Jacopo y Arturo de Italia, Aude de Francia y Matías que es alemán.

Cenamos todos juntos unos bocatas de tortilla y luego salimos a tomar algo Aude, Matías, Uli y yo. Los italianos tenían otros planes. Fuimos a Brick Lane que es bastante feo pero por lo visto está muy chulo para salir. Me recordó mucho a Berlín pues es un barrio bastante cutrón pero en el que se nota la mano de la gente joven que ha abierto barecitos, clubs y demás dándole una nueva vida.

En un bar de por allí cuyo nombre no recuerdo, nos tomamos una pinta y como no encontramos nada más que nos convenciera y puesto que estábamos todos muy cansados, nos fuimos a casa.

El domingo nos levantamos más tarde que el sábado así que se nos echó un poco encima la mañana. Desayunamos fuerte y nos fuimos al mercadillo de Camdem Town que estaba hasta la bandera. Anduvimos paseando por allá entre montones de gente y luego decidimos retirarnos un poco para pasear más tranquilos. Enseguida empezó a llover así que nos metimos en un bar muy chulo que tenía sofás, precios populares y casi nada de gente. Allí estuvimos tomándonos una tóncia y esperando a que parara de llover y en cuanto lo hizo nos fuimos caminando hasta primorous hill que es una zona preciosa, aunque rodeada de otras no tan bonitas.

Mi tren salía a las seis desde King´s Cross y ya eran las cuatro y media y empezaba de nuevo a llover así que decidimos ir acercándonos a la estación y quedarnos por allí. En ese momento pensé que podíamos pasarnos por Angel a ver a Miri que estaba trabajando en Starbucks y así hicimos. Me hizo mucha ilusión verla. Está estupenda. Charlamos un ratito allí los dos y cuando llegó la hora de marcharme a la estación le dije adiós invitándola a que se viniera un finde a Edimburgo. Me dijo que le encantaría y que lo intentaría.

En la estación, me despedí de Uli hasta principios de Noviembre que se supone vendrá a Edimburgo y me monté en el tren.

El viaje de vuelta se me hizo más llevadero que el de ida puesto que dormí un poquito. Llegué a Edimburgo como a medianoche y me alegré muchísimo de vivir en un sitio tan bonito. Londres en conjunto no lo es para nada.


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