Tuesday, January 11, 2005

Vacaciones de navidad. Capítulo II: El Puerto.

El día uno por la mañana salimos de Madrid en dirección al Puerto mi madre, mi padre, Fucón y yo. Hicimos un viaje muy agradable. Ya no me acordaba de hacer un viaje Madrid-Cádiz en el que fuéramos sólo dos personas en el asiento de atrás.

Me lo pasé pipa con Fuco charlando, jugando a cosas y hablando en inglés. Me quedé muy sorprendido pues habla muy bien para la edad que tiene. Espero siga mejorando con los años.

En cuanto llegué al Puerto, me fui a tomar cañitas con Pepito, Juanlu, Manolo, Cristina y Lola. Estábamos todos un poco cansados pero de todas formas nos lo pasamos muy bien y nos echamos buenas risas. Especialmente cuando estuvimos al final de la noche en el parkin de la playa metidos en el coche contándonos. Esos momentos son míticos.

El resto de los días en el Puerto transcurrieron entre puestas de sol en la playa, cola caos en cafés por la tarde, cervecitas por la noche y alguna salida nocturna ya más seria.

Una noche salí sólo con María y nos lo pasamos en grande con un grupo de estudiantes que conocimos mientras buscábamos un sitio abierto por el centro igual que hacían ellos.

Las comidas en casa de mis padres han sido espectaculares y el ratito de siesta al sol de después de las mismas una auténtica maravilla.

El viaje de vuelta a Edimburgo fue un poco pesado pues tuvimos que hacer noche en Londres. Nos quedamos en casa de Miri que muy amablemente nos cedió su habitación. Me hizo mucha ilusión verla. Andaba medio pachucha pero aún así se nos unió el domingo por la mañana para dar el paseíto por el centro que los tres disfrutamos mucho.

Al llegar a Edimburgo Colin nos tenía preparada cenita y la casa mucho más limpia de lo que yo me esperaba.

Al entrar en mi cuarto y dormir en mi habitación me entró una agradable sensación de hogar. Llevaba varios días durmiendo en sitios diferentes y el llegar uno a su propia casa siempre es una maravilla.



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