Tuesday, March 29, 2005

Puesta al día

Mis queridos lectores tienen toda la razón. Tengo el diario abandonado. Soy consciente de ello y muchas veces me he puesto a actualizarlo pero no he encontrado la creatividad que me ha hecho disfrutar de esta tarea como antes de modo que lo he acabado posponiendo y posponiendo hasta hoy.

No es que ahora esté lleno de esa creatividad pero ha acontecido mucho desde que escribí la última entrada y aunque quizá volviendo al estilo con el que empecé este proyecto, considero debo contarlo aquí.

Durante el mes que Colin estuvo en Granada, disfruté muchísimo estando solo. Ramón y yo no tenemos demasiado en común de modo que tampoco disfrutamos mucho de la compañía del otro (aunque bien es cierto que nos entendemos muy bien en lo que al respeto y la convivencia se refiere) así que pasé mucho tiempo leyendo, caminando, haciendo fotos, escribiendo y pensando sobre mi futuro próximo que ya voy viendo algo más claro.

Durante ese tiempo volví a pensar de una manera creativa, encauzando especialmente mi expresión hacia la fotografía. Fueron unos días de extrema relajación y quizá desconexión de casi todo de modo que tenía la cabeza suficientemente libre y abierta como para que las cosas que normalmente pasan desapercibidas provocaran una reacción en mí. Los colores me llamaban la atención mucho más que habitualmente, las sucesiones de buhardillas en la ciudad vieja me sugerían ritmo y los paseos me inspiraban infinidad de motivos para fotografiar. Igualmente me sentí agradablemente sorprendido disfrutando a lo grande de dos visitas que hice a la galería de arte moderno dos sábados consecutivos y a otros pequeños espacios de exposición en la ciudad.

Colin volvió de Granada y Marzo nos trajo infinidad de visitas. Entonces estuve mucho más ocupado, y con diferentes cosas en la cabeza cada día. Quizá de ahí que no encontrara la disposición para actualizar el diario.

Primero vinieron los padres de Ramón que parecieron disfrutar mucho de sus vacaciones en el Reino Unido y que fueron estupendos huéspedes en nuestra casa. Fue muy interesante conocer más en profundidad a Rosa y a Ramón padre y observar la interacción de éstos con Ramón hijo. Es muy curioso conocer la dinámica de diferentes familias. Cada una es un mundo.

A los pocos días de la marcha de Rosa y Ramón llegó desde Londres Claire (la hermana de Colin) con una amiga suya de toda la vida. Entonces pude observar la relación entre los hermanos Morris que por encima parece ser de lo más frío pero que contemplada con detalle deja ver gestos de gran afecto.

Y solapándose en tiempo con la visita de Claire y Katherine, Ramón tuvo la de su mejor amigo Agustín y su novia Gloria. No tuve demasiado tiempo de tratar con ellos pero me gustaron mucho por agradecidos. Sin duda un detalle esencial para que alguien me cause buena impresión.

Tuesday, March 15, 2005

Room to let

Estas últimas semanas he estado liado anunciando la habitación de Ramón que quedará libre desde el veintiocho de Abril.

Ha sido comodísimo pues todos los anuncios los he puesto online y han dado un resultado estupendo. Por un lado porque un mes antes de que quede la habitación vacía, ya lo tenemos todo solucionado y por otro porque no sé cómo lo he hecho que sólo han llamado chicas.

Me imagino que, casi sin querer, he expresado en el anuncio de manera indirecta el tipo de compañero/a de piso que quería y que quizá se asimile más a una chica. Decía que el piso estaba limpio y ordenado y que era luminoso cosa que en principio no atraería demasiado a ningún chico pero que sí llamaría la atención femenina.

Por otro lado describía también por encima a la gente que vive en la casa. Decía que éramos dos profesionales (uno de Madrid y otro de Londres), sociables y respetuosos. Esto quizá también atrajo especialmente a mujeres pues de todos es conocido que los hombres son más independientes que las féminas que en general son más familiares. Así que esto imagino sería de especial agrado para éstas y de escasa importancia para cualquier chico.

El caso es que al final vinieron cuatro mujeres de cuatro nacionalidades diferentes. Primero Ai de Japón, luego Ana de Barcelona, después Yvonne de Alemania y por último Marie de Francia.

Es difícil saber simplemente charlando durante veinte minutos con alguien, si la convivencia con ella va a ser agradable así que me dejé llevar por la primera impresión ya que no me quedaba otro remedio.

Ai me pareció seria, excesivamente distante y por otro lado me preguntó demasiadas cosas que me crearon desconfianza. Parecía obsesionada con la tranquilidad, con la cantidad de amigos y visitantes que solíamos tener, con la música que escuchábamos y el volumen a la que la poníamos. Además me resultó muy violento ver como cada vez que le hablaba sobre los hábitos que tenemos en casa parecía ponerla en un compromiso. Por ejemplo, si le decía que solíamos cocinar todos para todos y cenar juntos, ella pensaba que era obligatorio. Si le decía que en casa hacemos muchas cosas juntos, pensaba que debía comprometerse para hacer vida social con nosotros.

Ana me pareció una chica encantadora pero las fechas en que ella quería mudarse no coincidían con las de disponibilidad de la habitación. Una pena.

Yvonne me pareció muy divertida, sociable y me alegró verla contenta cuando supo que solíamos hacer las comidas juntos en casa, que cocinábamos todos para todos y que teníamos los mismos amigos pero a la vez la intuí inflexible para muchas cosas y quizá su concepto de respeto no se ajustaba al mío.

Marie llegó super sonriente, se mostró educada y contenta al ver el piso del que pareció convencerse enseguida pasando a la segunda parte que era conocer a los habitantes del mismo. No tardó ni cinco minutos en poner las cartas sobre la mesa y en comportarse como si nos conociera desde hace tiempo. Ello me gustó muchísimo pues me daba la sensación de que se estaba mostrando como realmente es. Además nos reímos mucho con ella, y lo que nos preguntó me hizo ver que no íbamos a tener problema ninguno con ella. "¿Cómo funciona el tema de la limpieza en este piso?", "¿Vosotros sabeis cocinar?", "¿Soleis cocinar y comer juntos y compartir la comida?". Tiene veintiocho años y salió de su casa hace diez así que no se trataba de ninguna pelele, cosa que me alegró. Además es francesa y me vendría genial para practicar mi francés.

Creo que le va a dar un aire nuevo al piso que a partir de su llegada tendrá una mezcla cosmopolita de habitantes procedentes de las capitales de España, Francia y el Reino Unido.