Wednesday, September 29, 2004

Vacaciones en Cádiz (II)

El miércoles 22 había quedado con mis padres para ir a pasar el día a la playa con ellos. Mi padre hizo unas tortillas de patata y frió unos filetes de pollo y con eso y unas toallas nos marchamos a la playa. Se vinieron Bruji y Fuco también.

Otra vez hacía un día magnífico y nos estuvimos bañando todo el tiempo, también jugué a las palas con Fuco que está hecho un campeón.

Por la tarde, todos se tuvieron que marchar pues tenían cosas que hacer pero yo, sabiendo que mis amigos iban a estar en la playa del cangrejo rojo, me quedé y me fui caminando hacia allí. Los encontré con facilidad. Estaban Alba, Cristina y Manolo. Yo ya tenía una sobredosis de sol importante así que andaba como mareado y teniéndome que bañar cada poco. He perdido la costumbre completamente.

No nos quedamos hasta la puesta de sol pues queríamos salir por la noche. Quedamos para ir a jugar a los bolos Cristina, Manolo, Pepito y yo. Alba al final se quedó en casa. Fuimos a una bolera nueva que han abierto en la carretera de Valdelagrana y que está muy bien aunque la música está muy fuerte y es bastante cutre. A Cristina sin embargo, eso le animó muchísimo y salió de allí con unas ganas de juerga impresionantes.

Después de la partida nos fuimos a Odonoghue´s a tomarnos una copa y Titi nos puso lo que pedimos pero talla XXL pues nos sirvió en vaso de pinta. Una pasada porque nos bebimos dos y nos afectó a todos. Después de Odonoghue´s no sabíamos donde ir pues todo parecía estar cerrado así que, aunque me pareció una idea horrible, acabamos en la pontona. Recuerdo que la última vez que fui me prometí a mí mismo no volver a ir nunca pero al final cedí. El sitio sigue siendo la auténtica peste. Una música horrible, una mezcla extrañísima de gente paletilla, con mujeronas busconas, kinkys y pijos. Rarísimo. Nos bebimos otra copita allí pero yo no me lo estaba pasando muy bien así que decidí que me iba pero Pepito, Cristina y Manolo me lo impidieron así que me quedé un poquito más pero llegó un momento en que dije "yo me voy de aquí" y por lo visto, tenía una cara de amargao horrible y nos fuimos todos con el cachondeo pertinente.

De camino a los coches estuvimos riéndonos de una canción horrible que habían pinchado y cuyo estribillo decía "pocotó, pocotó, pocotó". Un auténtico horror. Además Pepito la cantaba acompañándola de bailes absurdos pero buenísimos y nos reímos infinito.

Yo había estado proponiendo toda la noche que nos fuéramos a la playa a bañarnos pues hacía una noche buenísima pero la idea no había triunfado mucho en principio. El caso es que a medida que la noche avanzaba, todo el mundo se mostraba más receptivo ante el plan así que acabamos los cuatro bañándonos en el buzo a las cinco de la mañana. Se estaba de lujo tanto dentro como fuera del agua. Una maravilla.

Después del baño nos fuimos todos a casa a dormir. Caí rendido.

El jueves me había comprometido a cocinar mousaka para mi familia y así hice. Me levanté y me puse manos a la obra. Me llevó un rato pero salió buenísimo. Nos chupamos todos los dedos. Estuvo guay cocinar algo griego en España que aprendí en Edimburgo. Super internacional.

Después de comer, me recogió Cristina y nos fuimos a la playa. Más tarde llegaron Manolo y Alba y estuvimos los cuatro comentando la jugada del día anterior riéndonos lo más grande. Alba se quedaba alucinada con lo que escuchaba. Lo cierto es que la liamos. Estoy deseando ver las fotos.

Por la noche no salí, me quedé en casa haciendo vida familiar aunque me quedé dormido prontito.

El viernes amaneció nublado así que no fuimos a la playa ni nada. Estuve en casa escuchando música y ordenando fotos por la mañana. Por la tarde quedamos en el bar del padre de Mariluz para tomar algo. Yo me tomé una tónica que me sentó estupendamente pues tenía una digestión pesada no sé por qué. Estuvimos hablando del plan nocturno y al final acordamos ir a cenar al bar avenida y luego salir por ahí.

Nos retiramos pronto pues queríamos ir a cenar también pronto y de vuelta a casa me paré con Manolo en las tiendas de todo a un euro a ver si encontraba álbumes de fotos monos. Al final encontré unos que estaban bastante bien por dos euros pero sólo les quedaban dos y para meter todas mis fotos de invierno necesitaba por lo menos seis. Me llevé los dos que quedaban de todas formas.

Como a las nueve y media me recogieron Cristina y Alba en casa y ya nos fuimos al bar Avenida donde habíamos quedado con Manolo, Javi y Marisa. Pidimos unos vinos mientras llegaba todo el mundo y nos decidíamos. Al final pedimos ensaladilla, tortillitas de camarones, choco y chipirones a la plancha, mero frito y pimientos fritos. Estaba todo buenísimo y además estábamos todos de muy buen rollo, hablando mogollón de cosas divertidas e interesantes. Un gustazo de cena.

Cuando ya estábamos terminando llegaron Tote y Laurita, Emilio y Tamara y Agustín a tomarse una allí con nosotros. Nos reímos también con ellos.
Estuvimos allí hasta que cerraron y decidimos irnos al centro a hacer un mini-botellón pues ya era bastante tarde. Compramos una botella para nueve que evidentemente voló enseguida. Nos la bebimos en el castillito con todos los que estaban allí y después nos fuimos a un sitio nuevo que han abierto que se llama Q-bar aunque todo el mundo allí lo llama "que va". Yo con eso me partía. El sitio la verdad es que está bien y la música mola, lo que pasa es que repiten muchas canciones. Se ve que no tienen muchos discos.

Estuvimos allí hasta que parecía que iban a cerrar (aunque al final no lo hicieron) y nos salimos a la calle a decidir a dónde íbamos. Empezamos a caminar hacia los coches sin haber decidido nada aún y riéndonos lo más grande con Cristina y con Alba que estaban animadísimas y con muchísimas ganas de juerga. No sé quién decidió ir al centro comercial de vistahermosa a ver si estaba abierta la huella porque nadie estaba en condiciones de conducir. Manolo dijo que él no se montaba con nadie en coche, Pepito lo mismo y yo lo mismo. Alba se montó con Agustín ni corta ni perezosa y se marcharon al comercial. Yo me fui con Cristina que también iba decidida a coger su coche. Estuve intentando convencerla para que no lo hiciera pero no dió resultado. Al menos estuvimos de charlita alrededor de una hora de modo que tras ésta, ya no estaba tan mal.

Me fui con ella al comercial pues no quería que fuera sola y allí nos encontramos a Alba y a Agustín solos pues la huella no estaba abierta. De allí nos marchamos a casa todos. Fue una forma muy triste de terminar la noche pues discutimos un montón por el tema de conducir bebido, perdimos a Manolo y a Pepito que se fueron enfadados y encima la huella estaba cerrada. Hasta que decidimos marcharnos del Q-bar, nos lo pasamos pipa.

El sábado me fui de excursión con mis padres a Zahara. Parecía que iba a estar nublado pero al final se quedó un día estupendo. Se vinieron también Fuco, Nico y Cana a la que le encanta la playa y las olas.

Hacía más de dos años que no iba a Zahara y me encantó volver y darme un baño en agua transparente, fresquita y que sabe bien. Una gozada. Estuve bañándome muchísimo y cogiendo olas con Fuco, Nico y Cana. Nos lo pasamos pipa. Estuvimos todo el día allí jugando, bañándonos, comiendo y tomando el solete. Una excursión estupenda. Hice además muchas fotitos. El viaje de vuelta fue guay porque había una luz preciosa que ya casi no recordaba.

De camino a casa, me llamó María con el plan que era tapear primero y luego ya salir así que una vez en casa, me duché y ya me vinieron a recoger. Primero fuimos a la cañita y pedimos unas raciones que no estaban nada buenas pero que nos quitaron el hambre de modo que no tapeamos en ningún otro sitio. Nos lo pasamos muy bien pues éramos una pandi muy grande. Estaban Pepito, Rau, Cristina, Alba, María, Juanmi, Emilio, Tamara, Tote, Laurita, Javi, Marisa y Laura Vidal. Después de las raciones y unas cervecitas unos decidieron hacer botellón en el castillito y otros ir a Odonoghue´s pero quedamos en vernos luego todos. Yo me fui con las niñas y con Juanmi al Odonoghue´s y estuvimos allí charlando y riéndonos todos hasta que decidimos irnos a bailar. Acabamos en un sitio que yo no conocía llamado "el coto" que es pachanguero pero elegante. Pincharon Madonna, Kylie, Alaska y Pegamoides y demás cosas en esa línea. Muy bien, la verdad. A falta de pan buenas son tortas. Me harté de bailar con Cristina que cuando le ponen pachanguita se anima muchísimo. Muy divertido.

Después de mucho danzar ya decidimos marcharnos a casa pero nos paramos en el barsito a saludar a todos los que no habíamos visto por no haber ido al castillito y de ahí ya nos marchamos a casa todos.

El domingo amaneció nubladillo pero hacía calor así que me fui a la playa con Fuco. Nos lo pasamos en grande porque había muchísimas olas. Lo malo es que estaba la marea super alta y no había casi playa y el agua estaba bastante sucia. De todos modos nos bañamos los dos y nos divertimos mucho con las olas. Fuco se bañaba en la orillita y se tiraba contra las olas y yo me metí un poquito más. Hubo un rato en que no era capaz de salir del agua. La marea había formado una más que pronunciada pendiente en la orilla de modo que toda el agua de la ola que acabara de romper te tiraba hacía el fondo otra vez y acto seguido, la siguiente ola te empujaba hacia la orilla pero enseguida el agua se volvía contra tí y te empujaba hacia el fondo. Así que me tuve que esperar a que hubiera un ratito sin olas para poder salir. Jugué a las palas también un ratito con Fuco pero la experiencia no me estaba gustando nada pues la arena también estaba muy sucia. Un asquito.

Por la tarde volví a ir a la playa con Cristina, Alba, Tote y Laurita y esta vez me llevé el bodyboard de Fuco. La marea había bajado considerablemente así que las olas venían de bien lejos y habían aumentado su tamaño. El agua estaba algo más limpia. Me metí con la tabla del tirón pues tenía muchísimo mono de coger olas pero me costaba muchísimo entrar pues no tenía aletas y las olas me arrastraban hacia la orilla. Después de mucho esfuerzo y tiempo lo acababa consiguiendo y cogía buenas olas. Que divertido. Me encantó.

Me quedé reventado después de la paliza que me había dado con la tabla y volví donde estaban todos y hablamos de lo mal que estaba el tema del trabajo en el Puerto. No sabía yo que además había tanto politiqueo. Que horror.

Por la noche fuimos a la choza a tomarnos una y a despedirnos. Vino también Mariluz. Estuvimos allí todos diciéndonos adiós y me dió mucha pena pues no sé cuando voy a volver a ver a muchos de ellos pero por otra parte me alegré de lo bien que me lo había pasado toda la semana y de lo satisfecho que me había quedado por haber hecho tantas cosas.

Ya en casa, cené con mis padres, terminé de preparar la maleta y me fui a la cama.

El lunes me levanté prontito para ir sin prisas y poder despedirme de Fuco que tenía cole. Me dió mucha pena despedirme de él porque nos lo habíamos pasado pipa juntos.
Cuando todo estuvo listo, ya nos marchamos al aeropuerto y allí nos encontramos a Ramón con sus padres así que charlamos todos un ratito, facturamos él y yo y ya nos fuimos a nuestra puerta de embarque.

Me pasé todo el vuelo Jerez-Londres dormido. Una gozada. Yo no sé qué me pasa en los aviones que doblo al instante. Increíble.

En el aeropuerto de Londres nos comimos unos bocatas y esperamos a que saliera nuestro avión para Edimburgo que lo hizo con algo de retraso.

Llegamos a casa sanos y salvos sin haber pagado sobrepeso ni en Jerez ni en Londres a pesar de todo el cargamento de productos de nuestra tierra que llevábamos y allí nos esperaba Colin.
Al poco llegó Lena así que pusimos unas aceitunas, abrimos una botella de rioja que me había dado Bruji tras haberla ganado en un torneo de pádel y nos sentamos los cuatro a contarnos sobre lo acontecido aquí y allá.

Luego cenamos, charlamos un ratito más, deshicimos nuestras maletas y nos acostamos.

Tuesday, September 28, 2004

Vacaciones en Cádiz (I)

Bueno, pues este lapsus tan largo se ha debido ha mis vacaciones en tierras andaluzas que falta me hacían después de un verano tan gris en Edimburgo. Bien es cierto que tuve unos diítas de sol en Copenhague y Berlín en mi cumple pero aquello fue un viaje muy cortito comparado con éste último.

El viernes 17 me despedí de la oficina, ya que no tengo a quién decirle adiós en este nuevo sitio al que me han mandado y me fui a casa a preparar un poco la maleta. No me dió tiempo a casi nada pues había quedado con Colin a las 17:30 para hacer cola en el royal lyceum theatre pues daban entradas gratis para una obra que tenía buena pinta. Colin había llegado antes que yo y estaba muy bien posicionado en la cola por lo que intuí no tendríamos problema en conseguir entradas.

Mientras Colin guardaba cola yo me fui a comprar algo de comida pues ambos teníamos bastante hambre. Fui al Sainsbury´s de Lothian Road y compré unas chocolatinas y unas botellas de agua y cuando volví Colin se había hecho amigo de dos chicas americanas muy majas que vivían en Londres pero que estaban en Edimburgo de fin de semana. Estuvimos compartiendo las chocolatinas y unas palabras con ellas.

Sophie, Fionne y Llinos se vinieron también con nosotros así que éramos una pandi bien numerosa. No tuvimos problema alguno con las entradas así que éxito total pues todo sabe mucho mejor cuando es gratis. Una vez cogimos las entradas, Colin se fue a casa a cenar algo y yo con Llinos al bar del traverse theatre a tomarnos algo. Estaba hasta la bandera de gente bastante interesante. Una mezcla de modernos y ejecutivos/as muy rara. Cuando llegó la hora ya nos fuimos para el teatro que es pequeñín por dentro pero super chulo y de cuyo colgaba una enorme lámpara de cristal tipo araña que era espectacular.

El escenario estaba montado como un café y todo cuidado hasta el último detalle. Eso fue lo que más me gustó pues la obra era bastante flojilla para mi gusto aunque tuvo algún momento divertido. No voy a contar de qué iba pues realmente no merece la pena.

Después de la obra nos despedimos de las chicas y nos fuimos a casa, Colin a dormir porque estaba cansado y yo a preparar la maleta.

La verdad es que no tardé demasiado pues ya estoy más o menos acostumbrado y sabía todo lo que me quería llevar. Además había hecho una lista el día anterior para que no se me olvidara nada. Una vez lo tuve todo encauzado, me fui a la cama y me dormí bien rápido.

El sábado 18 me levanté a las 8:30 y enseguida me puse a hacerme una tortilla de patatas pues no quería comer basura de aeropuerto que además es carísimas. Me preparé dos señores bocadillos que anduvieron perfumando mi equipaje de mano todo el viaje.

Se vino Stavros a desayunar conmigo una vez terminé la tortilla y estuvimos charlando y riéndonos en silencio pues Colin seguía dormido. Nos lo pasamos muy bien y fue un detalle muy bonito por su parte venir a despedirse por la mañanita temprano. Un sol.

Antes de marcharme al aeropuerto, pasé por el Tesco para comprar unas chocolatinas para los hermanos y por B-wise porque quería llevarle a Fuco una de las camisetas chulas que tienen allí. Después de las compras me fui a casa a recoger mi equipaje para ya marcharme.

Pesaba todo muchísimo pues llevaba todos los discos y libros que me había comprado de Enero a Septiembre, más la maleta que me había dado Fátima, más la mía. Una pasada. Fue bastante incómodo coger los dos autobuses que debía coger antes de llegar al aeropuerto, la verdad.

Cuando llegué al mostrador de facturación de easyjet, facturé mi maleta (16 kilos) y la de Fátima (8´5 kilos) sin problema aunque la chica me dijo que iba con sobrepeso. Mi equipaje de mano pesaba también una barbaridad pues llevaba todos los CDs más la comida así que me entró un poco de agobio porque los de Ryanair (que me llevarían de Londres a Jerez) son mucho más exigentes con el tema de los kilos y no quería que me cobraran por kilos extra.

Todo fue bien y lo que al final hice en el mostrador de Ryanair en Londres fue facturar sólo mi maleta y llevar todo lo demás como equipaje de mano. Lo escondí para que la del mostrador no me lo viera y ya me metí en el avión con todo (unos 18 kilos calculo yo). Metí mi equipaje de mano dentro de la maleta de Fati para que sólo fuera un bulto y listo. Pesaba un montón pero por lo menos lo llevaba gratis.

Cuando iba ya camino de la puerta de embarque, oí una voz que me llamaba y cuando me giré ví que era Mar a la que no veía desde hace años. Ella también iba a Jerez en el mismo vuelo que yo así que nos sentamos juntos en el avión y estuvimos charlando sobre lo acontecido en nuestras vidas en todo este tiempo. Venía de haber estado de vacaciones en Londres una semana en casa de unos amigos. La encontré igual que siempre. La Maremoto, que fuerte. Vaya coincidencia.

El vuelo se me hizo bastante largo pues no dormí nada con tanta charlita pero al final llegamos a Jerez puntuales y allí estaban esperándome mis padres a los que encontré estupendos. Estaba notando muchísimo el cambio de temperatura respecto a Escocia y sudaba como un pollo. Una pasada.

Cuando llegamos a casa estaban Bruji y Fuco y cenamos todos juntos un montón de cosas ricas que había preparado mi padre: pulpo a la gallega, choco a la plancha, jamón serrano, quesito y un melón que estaba de morirte.

Después de la cena, charlamos largo y tendido y les enseñé unas fotos de la nueva casa hasta que llegó la hora de que se marcharan a recoger a mi hermana Natalia a su trabajo. Yo me monté con ellos para que me dejaran en el castillito donde había quedado con mis amigos.

Cuando llegué y los ví me dió una alegría muy grande. No estaban todos pero me encantó. Me hizo mogollón de ilusión. Estaban Pepito, Sylvia, Alba, Manolo, Javi y Marisa, Jesús Viosca, Jaime, José Antonio y todos los habituales del castillito. Saludé a todo el mundo y les conté un poquillo de mi vida y ya fue como si el tiempo no hubiera pasado. Me sentí como si hubiera estado allí con todos la semana anterior. Una sensación muy rara y muy guay que sólo me pasa en el Puerto.

Del castillito fuimos a Odonoghue´s donde trabaja mi hermano Diego y de allí al barsito que yo no conocía pero que me gustó mucho. Estuvimos bebiendo bastante copitas de cacique tanto en el castillo como en los demás bares así que la gente estaba bastante chispa y nos reímos mogollón. Que alegría volver a estar en el Puerto con los amigos de siempre.

Del barsito, donde nos estaban dando garrafón por cierto, nos fuimos a un sitio muy pijo ya sólo Manolo, Alba y yo donde nos tomamos la última escuchando pop español de los ochenta. Estos pijos tienen buen gusto. Mira tú por donde. Estaba de camarera Laura Otero que nos hizo precio amigo ya que no teníamos un duro a esas alturas de la noche. Super guay.

Bien entrada la mañana, nos fuimos caminando a casa charlando y riéndonos. Llegué a las 8 más o menos y me acosté en el cuarto de mi hermano mayor con las ventanas y la puerta abierta para que corriera algo de brisita ya que hacía mucho calor. Me quedé dormido enseguida sólo en calzoncillos y si taparme.

El domingo no me levanté muy tarde para lo tarde que me había acostado. Hacía un día estupendo así que estuve intentando convencer a los que había en casa para ir a la playa. Me dió pena porque a Fuco le apetecía muchísimo pero estaba malito de la garganta así que mis padres no lo dejaban. Al final me fui con mi hermano mayor y nos dimos un baño estupendo. Luego tomamos un poquito el sol pero enseguida Titi se quiso ir así que nada, de vuelta a casa. Cuando estábamos llegando me encontré a mi madre que se iba en su coche a unirse a nosotros en la playa. Le dije que nosotros ya nos volvíamos pero que yo me iba con ella y así hicimos así que vuelta a la playita. Un gustazo. Nos volvimos a bañar y estuvimos tomando el sol también hasta que ya llegó la hora de la comida.

Mi padre había hecho una empanada buenísima y de segundo pollo con cebollitas y zanahorias que estaba de chuparse los dedos. Festival de comida total.

Después de comer me llamó Laurita para comentarme que estaba en la playa con Tote. Me dijo que fuéramos, que se estaba muy bien así que llamé a Cristina y a Alba y allí nos plantamos. Llegamos tardecito y realmente se estaba genial. Nos quedamos hasta la puesta de sol que en Cádiz es preciosa y después nos marchamos a casa quedando antes para tomar algo.

Cuando llegué a casa, me duché, devoré las sobras del almuerzo y me fui con Cristina a un barecito de la calle Valdés donde habíamos quedado con Laurita y Tote. Estuvimos allí charlando un montón sobre el trabajo de Tote que me parece tiene un mérito increíble. Al poco se nos unió Manolo y charlamos todos juntos un ratito más hasta que Tote y Laurita se marcharon.

Los demás (Manolo, Cristina y yo) decidimos ir a tomarnos algo al centro y así hicimos. Fuimos al Odonoghue´s y nos pedimos unas copitas de ron que nos bebimos al son de la música del CD que le acababa de grabar a Manolo y que nos llevamos al bar para que lo pincharan. Después de la copita ya nos marchamos a casa.

El lunes por la mañana me fui a la playa con Cristina pero quedé luego allí con mis padres así que estuve con diferentes pandillitas. No quería dejar a Cristina sola así que en cuanto llegaron Alba y la señora Toñi, ya me fui a la zona donde se ponen mis padres y me quedé allí con ellos.

Nos estuvimos bañando y charlando de muchas cosas hasta que llegó la hora de ir a recoger a Fuco al cole, a lo que fuimos todos juntos. Después nos fuimos a casa y todos comieron juntos. Yo no comí en casa porque habíamos quedado en juntarnos en casa de Jesús Viosca pues éste iba a hacer una fideuá. Me fui con Cristina en su coche. Llegamos allí como a las tres y ya estaba manos a la obra. Estaban allí Rau, Javi, Guerrero, Robe, Jauma, Jouse, Jesús (claro), Ale (el primo de Juanlu), Antonio (el hermano de Débora), Cristina y yo. Mientras Jesús se curraba la fideuá los demás estuvimos bañándonos en la pisci, bebiendo tintito con limón y charlando. Me reí muchísimo con Ale y Antonio. Tienen muchísima gracia y me gusta que se integren con nosotros a pesar de ser mucho más jóvenes.

Cuando la fideuá estuvo lista, pusimos la mesa, nos hicimos unas fotos y al ataque. Estaba de verdad buenísima. Eran ya como las cinco así que teníamos todos muchísima hambre. Una pasada. Tenía muchísimo pescado por lo que había cogido un sabor a mar increíble. Javi y yo fuimos los campeones. Nos echamos como tres platos cada uno y luego estuvimos rebañando la paellera. Una risa.

Después de comer llegaron Alba, María, Mariluz, Manolo y Marisa y estuvimos todos sentados en el césped charlando, haciéndonos fotos, bebiendo y bañándonos en la piscina. Una tarde super agradable. Además Jesús tenía todos sus artilugios para hacer malabares así que estuvimos super entretenidos con las mazas y las pelotas. Jesús es el amo de los malabares. Yo me quedé alucinado al ver lo bien que lo hace. Una pasada.

Nos fuimos de allí de noche. Echamos un día estupendo que nos dejó bastante cansados así que por la noche no salí. Además tampoco quería pasarme todas las vacaciones por ahí. También quería hacer un poco de vida familiar.

El martes habíamos quedado para pasar el día en Cádiz paseando y tapeando por allí. Quedamos en cogernos el vaporcito a la una pero como tanto Alba como yo nos levantamos prontito pues decidimos irnos a la playita por la mañana. Estuvimos allí tomando el solete, charlando y poniéndonos al día ya que hacía dos años que no nos veíamos y cuando nos quisimos dar cuenta ya se nos había hecho tarde para cogernos el vapor así que muy mal porque el siguiente era a las tres y media. A Manolo también se le había hecho tarde. La única que estuvo puntual fue Cristina que, obviamente, estaba enfadada por nuestra impuntualidad. Al final lo arreglamos todo decidiendo quedarnos tapeando por el Puerto hasta que saliera el siguiente vapor. Estuvimos los cuatro por los barecitos de la plaza de las galeras para no alejarnos del muelle del vapor, tomando cervecitas y medias raciones. Muy divertido.

A las tres y media nos fuimos al vapor y zarpamos enseguida. Hacía una tarde buenísima así que fuimos tomando el solete en la cubierta la mar de bien. Nos estuvimos riendo de unas pijas que iban cerca nuestra y de una familia del sur de Madrid (creo) que era bastante ordinaria. Si es que tenemos un peligro...

Al llegar a Cádiz me sentí super guay. Hacía tiempo que no andaba por el centro y me encantó volver a estar allí. Estaba precioso todo y con el día tan bueno que hacía pues más aún. Anduvimos buscando un bar que le habían recomendado a Cristina pero cuando llegamos estaba cerrado. La verdad es que era muy tarde. Nos dió mucha rabia porque tenía una pinta estupenda.

Manolo llamó a su amiga Eme que es de Cádiz para quedar por el centro y que de paso nos recomendara algún sitio para tapear pero el que sugirió también estaba cerrado así que acabamos en uno no muy acogedor pero que tenía comidita buena.

Cuando Eme nos encontró me dió el regalo de cumpleaños que Manolo le había encargado para mí y me encantó. Una camiseta preciosa que había pintado con nombres de grupos que a mí me gustan. Me encantó además que fuera algo elaborado, desde la idea hasta la ejecución. Que mono Manolo y que mona Eme que se lo había currado un montón.

Después de comer seguimos paseando por Cádiz con Eme que es una niña muy interesante y creativa. Me dió mucha rabia haberla conocido tan tarde. Encima ahora se marcha a vivir a Barcelona o sea que será difícil volverme a cruzar con ella. Una pena porque me cayó muy bien.

Acabamos sentados en una terraza en la plaza de la catedral con una vista preciosa de ésta. Escribí una postal a Uli y otra a Colin allí inspirado por la vista. Muy guay.

Nos marchamos de vuelta al Puerto en autobús. Yo me bajé con Cristina en la estación pues ella había aparcado su coche en el centro y le venía mejor esa parada. Hacía una noche buenísima y empezamos a mantener una conversación muy interesante por lo que decidimos tomarnos un tintito con limón en Odonoghue´s antes de volver a casa. Allí nos encontramos a Titi que estaba libre pero se había ido a ver un partido.

Después de la charlita y el tintito, me dejó Cristina en casa y nos despedimos hasta el día siguiente.

Llegué a casa con muchísimo calor así que sugería en casa ir a la playa a darnos un bañito. Se apuntaron Bruji y Fuco. Ninguno de los dos se bañó. Fuco se llevó la caña a ver si pescaba algo y Bruji para darse el paseíto pues acababa de terminar los exámenes y de ganar un partido de pádel y estaba contenta a pesar de que el examen le había salido mal.

El agua estaba buenísima y disfruté un montón el baño, lo que pasa es que me da un poco de miedo bañarme solo por la noche así que no estuve mucho tiempo. Estaba genial porque la luna se reflejaba en el mar y se veía también a lo lejos Cádiz y Rota iluminados. Una chulada.

Ya en casa, cené algo, charlé un ratito con mis padres y me acosté después de un día completísimo.





Friday, September 17, 2004

Canelones y peli del Che Guevara

Ayer comí exclusivamente canelones. Es que el miércoles por la noche hice una fuente enorme y como Ramón ya se marchó a España y Colin es vegetariano pues me la tuve que comer yo entera. Almorcé, merendé y cené canelones. Buenísimos por cierto.

Entre la merienda y la cena, nos fuimos Colin y yo al cine a ver la peli de "The motorcycle diaries". La verdad es que a mí me gustó. Salen unos paisajes de Sudamérica que son una pasada. La historia es bonita y aunque tiene sus altibajos, a mi me entretuvo mucho.

Después del cine, me senté en mi sofá y me desperté a las dos de la mañana hecho un cuatro así que me fui directo a la cama.

El miércoles, la verdad es que poca cosa. Fui al vídeo club a devolver Taxi Driver y al Lidl a hacer comprita y luego enseguida me puse a hacer la super fuente de canelones que me llevó como dos horas (incluyendo limpiar y ordenar la cocina después).

Como despedida de Ramón, decidimos abrir una botella de vino y servirnos un buen platazo cada uno. Nos pusimos pipa. Después no había quien nos moviera. Estábamos llenísimos así que después de un poco de charlita y lectura nocturna nos marchamos a dormir.

Mañana me voy de vacaciones a casa de mis padres. Tengo muchísimas ganas. Estos días me he estado encontrando a mis amigos en el messenger y parece que el Puerto va a estar bastante animado. Que alegría...

Wednesday, September 15, 2004

Animales domésticos

Ayer antes de acostarme, descubrí que había una enorme mariposa negra en mi habitación. Resulta que metí un CD en el pequeño reproductor que tengo en el dormitorio y ví que había algo negro en la lamparita negra que hay junto a éste. Pensé que sería un papel o un viejo adhesivo y traté de quitarlo cuando de repente salió volando. Casi me da algo. Nunca había tocado las alas de una mariposa. Son como de papel realmente.
Se metió después entre la cama y la pared. Se podía ver bien desde el otro extremo de la cama y era enorme. Que horror. Me moría del asco sólo con mirarla y tenía que matarla o echarla a la calle porque si no, no iba a dormir con semejante bicho compartiendo la habitación conmigo.
Estoy más a menos acostumbrado a luchar contra polillas de todos los tamaños, incluso contra las auténticas polillas-murciélago del monte de las encinas pero nunca me había enfrentado antes a una mariposa.
Colin y Ramón se habían ido a la cama no hacía mucho así que pensé que lo mismo estaban despiertos todavía. Los necesitaba para llevar a cabo esta tarea por mí. Intenté primero con Ramón. Toqué un poquito en su puerta y me dijo que no estaba dormido así que le dije que si me hacía un favor...Matar a la mariposa de mi cuarto. Me dijo que vale, que le daban un poco de asquito pero no miedo como a mí. Cuando la vió flipó. Cogió un periódico, la saco del sitio donde estaba y en cuanto estuvo más o menos a su alcance, la aplastó. Menos mal, me salvó la vida. Cuando la ví muerta aluciné. Era negra y grande y dejó una mancha en la moqueta bastante importante. Aghhh...Hubiera preferido un ratón, una araña o una cucaracha antes que una mariposa. Es que desde pequeño me han dado terror.

Antes de la operación mariposa estuvimos cenando una sopa muy buena que hizo Colin, unas patatas con aceite y ajito y unos tomates asados. Todo muy rico. Nos sentó de maravilla pues estaba todo muy calentito y la tarde había sido fría y lluviosa.

Después del trabajo, nos pusimos a ver taxi driver que la habíamos alquilado la noche anterior pero nos habíamos quedado dormidos todos al poco de empezarla. Somos los peores para ver pelis por la noche. No aguantamos más de veinte minutos nunca.
A mí me gustó aunque tampoco para tirar cohetes. Nos pareció una especie de trainspotting a lo años 70.

El lunes después del trabajo me fui a nadar. Me daba una pereza horrible pero luego me alegré de haber ido pues disfruté un montón y me quedé super a gusto y con muchísima hambre.

Para cenar hice una tortilla muy grande y una ensalada. Descongelamos pan e hicimos unos señores bocatas que estaban bien buenos.

Después de recoger la cocina, duchas, pijamas y demás pusimos la peli de la que ninguno vimos más de media hora y nos fuimos a la cama.

Monday, September 13, 2004

Otro finde variado

La verdad es que llevamos unos findes que no nos podemos quejar. Nos lo estamos pasando muy bien, haciendo muchas cositas diferentes y viendo a muchos amigos. A ver si seguimos con este ritmo.

El viernes se nos acabó el chollo del buen tiempo así que después de trabajar me fui a la pisci a la que no iba desde el lunes. Llegué un poco tarde porque me entretuve después del trabajo con Roni. Me lo crucé cuando volvía a casa y me estuvo contando el viaje a Islandia. Que risa con él. Encima, hoy he llegado a Kings Buildings y me he encontrado la oficina llena de mensajitos suyos. Uno de ellos tiene pegada una cuchilla enorme y dice "usar sólo en caso de emergencia".

En la pisci hice los cuarenta minutos de rigor que me dejaron esa sensación de cansancio y actividad a la vez que está, la verdad, muy guay. Me gusta. Ya me duché allí y luego me fui a casa donde estaban Colin y Ramón. Colin había quedado con Lee para ir al cine a ver "supersize me" a las nueve y veinte y Ramón y yo nos apuntamos también así que cenamos prontito para llegar a tiempo al cine. Hizo Colin una tortilla de verduras que no fríe sino que mete en el horno y que le sale muy buena.

Después nos cogimos las bicis y nos fuimos al cine. Hacía muchísimo tiempo que no íbamos. La última peli que vimos fue la de Almodóvar y yo creo que eso fue como en Junio.
La verdad es que "supersize me" es interesante. Es más bien un documental que muestra las consecuencias que experimenta un hombre que decide alimentarse durante un mes sólo a base de comida de McDonald´s.

Cuando terminó la peli eran las once aunque parecía más tarde así que nos fuimos a tomar una cerveza a un pub que no me gustó mucho pues era como clasicote. Muy scottish. Prefiero un bar tipo europeo. De estos que te puedes encontrar en cualquier capital.

El sito cerró a la una y ya nos marchamos a casa con, por cierto, muchísima hambre así que nos hicimos unos bocadillos y yo me terminé la paella que todavía teníamos del jueves. Nos quedamos en la gloria y nos fuimos a la cama con una sonrisa de oreja a oreja.

El sábado me fui a dar un paseito por el centro y a mirar discos. Me compré uno de los only ones que trae la canción de "another girl, another planet" que pinchan en el wee red bar y que está tan chula. También me compré un par de almohadas e hice comprita en el Lidl pues faltaban algunas cositas para la casa.

Cuando volví al piso, tenía mucha hambre y Ramón sugirió que concináramos algo nuevo así que cogimos el libro de recetas y decidimos hacer una pizza artesana pues además teníamos salsa de tomate que había que utilizar. Al poco llegó Colin al que le pareció muy bien la idea de la pizza así que nos pusimos con ello los tres.

Me había cogido una cámara del trabajo así que a la vez, nos pusimos a grabar todo el proceso. Nos hartamos de reir pues nunca cocinamos los tres a la vez y menos siguiendo instrucciones de un libro. Hacer la masa fue lo más divertido.

Al final nos salieron dos pizzas enormes que estaban buenísimas. Nada que ver con las que había comido hasta entonces. Nos pusimos las botas.

Después de cenar decidimos ir al citrus a ver qué tal estaba. Tampoco habíamos planeado salir en serio así que el citrus era una buena opción puesto que es gratis antes de las once y media. Envíamos un mensaje a Lena y a Mary para que se apuntaran y así hicieron.

Estuvimos allí bailando buenas canciones hasta que se empezó a llenar de hooligans, momento en que decidimos ir a Opium a ver qué tal estaba. La verdad es que me sorprendió pues la música no era demasiado estridente. Pusieron algo de Reggae, el imagine de John Lennon y algún otro tema tranquilito. Muy bien. Había muchísimos punkies con unas crestas perfectas super chulas. También muchas chicas punkies. Muy colorista todo.

Cuando llegamos a casa nos comimos la pizza que había sobrado que estaba buenísima, luego me duché, leí un poquito del guardián entre el centeno pues no tenía sueño y en cuanto me entró me fui a la cama.

El domingo quedamos con Lena para hacer una ruta en bici que ella conoce y que me encantó. Resulta que hay varias rutas en bici por la ciudad. Las han trazado sobre antiguas vías de trenes y tranvías y están genial porque son llanas y exclusivamente para bicis por lo que no hay que preocuparse por encontrarse niños. Tomamos una que nos llevó hasta la playa de Cramond donde aparcamos las bicis y nos dimos un paseo por el río que desemboca allí. Hacía un día bastante chulo. Estuvo muy bien porque volvimos todo por la costa hasta Leith y de ahí nos cogimos el camino que va junto a los canales. Llegamos a casa con bastante hambre así que hicimos unos espaghetti con verduritas muy ricos.

Ramón y Colin se echaron la siesta después de comer y yo me quedé cosiendo pues quería hacer con una funda de almohada y el relleno de mi antigua almohada, un cojín que al final me quedó super bien. Muy cuadradito y compacto. Me llevó un rato largo pero me encantó el resultado y sentarme en mi sofá a coser escuchando musiquita.

Cuando se despertaron los siesteros nos fuimos a casa de Ana que había hecho mojito y estaban allí de prefiesta. Nos tomamos uno y charlamos con todos los que estaban allí y luego nos fuimos a casa donde cené un poquillo, me duché, leí y me acosté.

Friday, September 10, 2004

Más veranito

Ayer solazo de nuevo y ni una sola nube. Estamos que no nos lo creemos. Que maravilla.

Al salir de trabajar me fui directo al parque a tomar el solete y leer pero no leí nada pues enseguida llegó el resto de la pandi así que estuvimos charlando sobre posibles planes para el finde y sugiriendo destinos para ir de viaje.
Si esta noche hace bueno, haremos una barbacoa en casa de Lena y mañana iremos de excursión a las pentlands a hacer alguna rutita caminando.
De los vuelos chollo que podemos coger desde aquí, me apetecen muchísimo Hamburgo y Budapest. Los demás también hablaban de Roma.
La cosa es que todos los vuelos de vuelta llegan a Glasgow (desde Roma y Hamburgo) o a Newcastle (desde Budapest) como a las diez y media de la noche y a esa hora ya no habría manera de volverse a Edimburgo así que se me antoja difícil la cosa.

Hoy justo me he enterado de que podemos cambiar las horas extra por horas libres en vez de por dinero lo cual me viene de maravilla así que a partir de ahora las voy a cambiar todas por días libres. Mejor.

Le he propuesto a Juanlu que cuando vaya a verlo, hagamos un pequeño tour por la Galia. Estaría genial que viniera más gente pero no lo veo yo muy claro. Lo intentaremos de todas formas a ver si la gente se anima.

Bueno, pues ayer, después del parque, cuando ya se puso el sol, me subí a casa con Ramón (Colin tenía ensayo) e hice una paellita con sus pimientos, sus zanahorias, su cebollita y su pollo. Queríamos dejarla reposar bastante antes de comérnosla así que nos bajamos a los links a tomarnos una cerveza con Stavros.

Nos estuvo enseñando las fotos de Oslo y la verdad es que la ciudad regular. No me pareció muy bonita aunque me moría de envidia al verlos en todas en manga corta al solecito. Me gustó mucho un parque que tiene unas esculturas super chulas. No me acuerdo del escultor que a la vez da nombre al parque.

Después de ver las fotos y tomarnos la cerveza, fuimos a casa a comernos la paella y estaba bien buena. Ya le voy cogiendo el truco.

Y ya con la barriga llena, me duché, leí un poquito del guardián entre el centeno y me quedé dormido.

Thursday, September 09, 2004

Verano. ¡Por fin!

Llevamos dos días de sol contínuo y temperaturas deliciosas. Estamos que no nos lo creemos pues pensábamos que este año no íbamos a tener esto que está llegando ahora.

Ayer después de trabajar me fui directo a los meadows con mi toalla y mi libro a tirarme al solete. Estuve leyendo allí un ratito hasta que ya fueron llegando todos. Primero llegó Ramón, luego Mary, luego Lena y por último Kate. Fue genial porque estuvimos todos en contacto por email desde nuestros trabajos quedando para ir al parque por la tarde y poco a poco fuimos llegando todos en nuestras bicis. Rollo verano azul total.

Estuvimos allí hasta que se puso el sol y quedamos en vernos luego.
Al llegar a casa hice salmorejo, lavé unos jerseys y seguí leyendo el guardián entre el centeno que la verdad es que está muy bien. Es muy facilito de leer.

Cuando nos entró el hambre cenamos, nos duchamos y charlamos un ratito. Como a las once llamó Lena diciendo que si nos íbamos para su casa, que estaban allí ella, Mary y Kate charlando. Le dije que ya estábamos en pijama, de relax y que no creía que nos fuéramos a mover. Ella dijo "tío, venios en pijama. ¿Qué mas da?" y la verdad es que pensé que tenía toda la razón así que me puse una cazadora, me calcé, cogí mi bici y me fui a casa de Lena en pijama. Muy divertido cuando aparecí allí.

Estuvimos charlando y riéndonos hasta que como a las doce y media me empezó a entrar sueño y me marché a casa.

El martes hicimos prácticamente lo mismo. Directos al parque después de trabajar todos. Tomando el solete y disfrutando del veranito. Por la noche hice patatas con tomate, una ensalada y unos huevos fritos. Un plato combinado estupendo que gustó mucho.

Hoy no hay mucho quehacer en la oficina así que he aprovechado y me he ido a dejar un carrete que terminé ayer en la tienda de fotos y por el camino me he encontrado a Lena en su bici que iba a trabajar y luego a Stavros que venía de nadar. Me encanta eso de esta ciudad, que te encuentras a tus amigos por todos lados y parece que están de vacaciones. Lena en bici con los cachetes rojos de haber subido la cuesta y Stavros con la típica cara post-natación que es super saludable. Yo de relax en la ofi pensando en lo bien que me lo voy a pasar en mis inminentes vacaciones...


Tuesday, September 07, 2004

Despedida de Fati

Ayer me despedí de Fati definitivamente. Que penita porque aunque tampoco nos veíamos mucho, cuando quedábamos era el subidón y nos lo pasábamos pipa y nos contábamos nuestras cosillas y demás. Fati es guay. Un encanto de niña.

Como despedida, organizó una cena en casa de Colm. Yo había tenido muchísimo trabajo y luego encima me fui a nadar así que llegué allí con un hambre atroz y fue genial encontrarse con comidita preparada. Que gustazo.
Fati preparó unos pimientos rellenos de bechamel con bacalao y gambas y luego unos huevos a la campesina. Estaba todo buenísimo. Me puse las botas. Que maravilla.

Después de la cena estuvimos charlando y riéndonos un rato pero llegó un momento en que empecé a dar cabezadas. Estaba cansadísimo y tenía una larga distancia que recorrer en bici así que me decidí marcharme.

Estuve un rato con Fati tratando de atar a la bici la maleta que me dió para que me llevara a España y al final estupendo. Luego nos dijimos hasta luego ya que nos veremos dentro de bien poquito en España y después de eso pues seguro que seguiremos en contacto.

El camino de vuelta era todo cuesta arriba pero estaba la ciudad preciosa, casi desierta y fue un paseo genial. Cuando llegué a casa me encontré a Colin y a Ramón cenando y les conté qué tal la cena mientras engullían.

Luego nos fuimos a mi cuarto, pusimos el show de Truman y doblamos los tres del tirón. Yo el primero.

Monday, September 06, 2004

Este finde, de todo un poco

Pues lo dicho, este finde, variedad de planes y además el tiempo no ha estado mal por lo que no nos podemos quejar en absoluto.
El viernes después de trabajar me marché a casa para pasar las últimas horas con Antonio que a las ocho cogía un bus para Manchester desde donde saldría su vuelo a Madrid al mediodía del día siguiente. Estuvimos los cuatro charlando y comentando un poco los meses que Antonio ha pasado aquí hasta que llegó su hora de marcharse. Nos despedimos de él con pena pues aunque no nos veíamos mucho, siempre estábamos en contacto de una manera de otra y nos venía a hacer visitas de vez en cuando.
Después nos sentamos otro ratito hasta que empezamos a tener hambre. Colin y Ramón andaban intentando poner la antena de la tele de manera que pudiéramos ver el partido entre Escocia y España que ponían en Channel 5 y mientras me puse a cocinar un arroz dulce.
Al final, la solución para lo del partido fue poner la tele en la cocina así que estuve muy acompañado mientras cocinaba. Me partí con los dos corriendo de un lado para otro de la casa con la tele a cuestas.
Después de cenar y del partido nos pusimos el Show de Truman pero los tres nos quedamos dormidos al momento.

El sábado me levanté como a las once y trabajaba de una a dos así que aproveché la mañana para hacer cosas en casa que tenía pendientes. Luego me fui a trabajar. Tenía que instruir a doce estudiantes que me están ayudando en la conferencia en la que estoy trabajando esta semana. Se trataba de explicarles la dinámica de la conferencia y el funcionamiento básico de los equipos audiovisuales que se iban a utilizar en ella. Me lo pasé pipa con ellos pues habían hecho muy buenas migas y era un grupo muy alegre y divertido. Además por ahora están funcionando muy bien y no han necesitado mi ayuda para casi nada.

Cuando terminé de enseñarles todo, me despedí de ellos y me fui a casa a copiar unos cuantos de los Cds que Lena dejó el jueves por la noche. Me hice discos de los Hives, White Stripes, Strokes, Delgados, Phantom Planet y Marvin Gaye.

Comí arroz que había sobrado de la cena del viernes y luego me bajé a tomar el sol al parque porque hacía un día espléndido. Me llevé el guardián entre el centeno pero no leí nada. Me tumbé y me quedaba dormido a ratitos. Una gozada. Luego me fui a cambiar la entrada de Dani para el concierto de dEUS por el dinero y de ahí a la estación a hacerme con la railcard, con la que me hacen 33% de descuento en todos los billetes de tren que me pille de aquí a un año. Una maravilla si tenemos en cuenta que estaré yendo a Londres con más o menos frecuencia.

Después de las gestiones, me fui a ver a Ana a su casa y estuvimos charlando hasta que llegaron Penélope y Elisa. Estuvimos comentando las vacaciones de Elisa en Sevilla y luego yo me marché a casa antes de que se hiciera de noche ya que no me había llevado las luces de la bici.

Tenía un mensaje de Ramón en el que me decía que fuera a los links, que estaban allí tomando algo así que me pasé pero ví que estaban viendo un partido así que me fui a casa a ducharme y a preparar la cena. Hice una ensalada y una tortilla de patata muy rica. Nos pusimos las botas.

Después de cenar y de echarnos una copita con el ron que nos dejó Antonio decidimos irnos al bongo que había messenger y Sonia se ofreció a colarnos gratis. Un lujo porque messenger son siete libras y media. Antes de llegar y para no ser los primeros, nos fuimos a tomarnos una al car wash en el que estaba pinchando el dj del wee red bar. La música buenísima como de costumbre. Ya en el bongo, estuvimos charlando con Sonia y bailando reggae con los rastafaris hasta que a las dos y media o así nos fuimos a casa. Allí cenamos otra vez, comentamos un poco la noche y nos fuimos a dormir.

El domingo nos levantamos tarde y tras vestirnos y desayunar nos fuimos al Mela festival donde habíamos quedado con Ana y Richie. A mí me pareció interesante pero bastante cutrón. Es un festival de culturas asiáticas y había muchísima gente de la India. Estaba genial ver los trajes que se habían puesto todo para la ocasión y las joyas y las pinturas de henna. Era como la peli de la boda del monzón. Había varios puestos de comida, de ropa, de complementos y hasta de telas. Vimos también unas cuantas actuaciones pero bastante sosas para nuestro gusto así que nos fuimos a casa a comer y a echarnos la siesta antes de ir a Calton Hill donde habíamos quedado para ver los fuegos artificiales de clausura del festival.

Hicimos unas tostas muy ricas y después nos fuimos a descansar. Yo al final no me eché. Me quedé grabando un Cd para Manolo y otro para Uli.
Cuando Colin y Ramón se despertaron, nos marchamos todos en las bicis a Calton Hill donde nos juntamos una pandi increíble. Nos lo pasamos pipa porque hacía una noche buenísima cuando llegamos pero se veía que venían lluvia y nubes y efectivamente, casi sincronizados, los fuegos artificiales y la lluvia comenzaron a la vez y la gente allí con la risa floja y las bromas. Muy divertido. Los fuegos estuvieron super bonitos. Los lanzan desde el castillo e iluminan toda la ciudad. Una chulada.

Después nos fuimos a la fiesta de cumpleaños de Mary donde nos encontramos a Mary, Kate, las chicas polacas y dos de los frenchies. Felicitamos a Mary y estuvimos allí comiendo tartas de chocolate tipo bomba y escuchando música del powerbook de Mary. Muy guay porque no habíamos visto a las chicas en todo el fin de semana.

Nos volvimos a casa con Lena y Kate como a las doce y media. Íbamos todos en las bicis y molaba muchísimo. Kate y Lena parece que vuelan. Es increíble. Van rapidísimo y luego en las cuestas abajo se pican las dos. Me encantó ver que íbamos cinco personas todas con al menos 25 primaveras encima, en bici por Edimburgo jugando a hacer carreras viniendo de una fiesta un domingo por la noche.

Al llegar a casa, comentamos un poco el finde y las tartas que nos acabábamos de comer que nos habían sentado regular y nos marchamos a dormir.

Friday, September 03, 2004

Taller de piratería en casa

Ayer montamos un auténtico taller de piratería en casa. Me llevé un portátil del trabajo y compré diez Cds vírgenes. Quedé con Lena para que se viniera por la noche con todos sus discos y otros tantos vírgenes para así copiarme yo los suyos y ella los míos.
Se trajo muchísimos y aún así dice que en Alemania tiene la mayoría.

Antes de que llegara, estuvimos tocando otra vez Colin, Antonio y yo. Esta vez "boys don´t cry" de The Cure que es facilísima y muy divertida. Nos lo pasamos en grande.

Cuando llegaron Lena y Kate, paramos de tocar y empezamos a copiar CDs a diestro y siniestro. Super guay.

Luego hicimos unas patatas rellenas y unas tostas de tomate, queso y atún que nos salen buenísimas. Después de cenar seguimos con la piratería hasta que ya se hizo tarde y las niñas se fueron a su casa y nosotros a dormir.

Thursday, September 02, 2004

Tarde de mudanza, noche de homenaje.

Ayer cuando me fui a casa a comer, vino Ana con un coche que había alquilado, para recoger algunas de las cosas que dejó con nosotros antes de marcharse. Había muchísimas cajas suyas en casa así que ahora nos han quedado los armarios mucho más despejados. Muy práctico.

Después de trabajar, tenía muchísimas ganas de tener una tarde tranquila, de leer, de echarme una siesta, de escuchar música y así empecé. Retomé el guardián entre el centeno del que no leía hace tiempo pero enseguida me quedé dormido. Poco me duró el sueño ya que me despertó Antonio que me llamaba por teléfono para preguntarme si estábamos en casa y ya traerse sus cosas ya que los dos próximos días se queda con nosotros.

Al poco vino Ana a recoger lo que le quedaba y me fui con ella en el coche para ayudarla y ver su piso que es muy mono aunque es relativamente nuevo por lo que no tiene techos altos ni dimensiones desmesuradas como los antiguos que hay aquí en Edimburgo. Pasé con ella el resto de la tarde yendo con el coche de un lado para otro y poniéndonos al día mientras tanto.

Cuando me dejó en casa, me encontré con la agradable sorpresa de que Antonio nos había traído jamón serrano del bueno y una botella de vino así que nos pusimos con ello. Dió la casualidad de que por la mañana yo había comprado pan y tomates así que nos hicimos unos bocadillos de jamón serrano con tomate que estaban buenísimos. Ya no recordaba un bocata como éste. Me lo comí con una alegría...

Después de cenar y de bebernos la botella de vino entre Colin, Ramón, Antonio y yo, sacamos el bajo y las dos guitarras y estuvimos tocando Colin, Antonio y yo el "brown eyed girl" de Van Morrison y el "Here comes your man" de los Pixies. Nos lo pasamos pipa pues la cosa sonaba bastante bien.

Tras la jam session, me fui a ducharme y me metí en la cama contentísimo por saber que iba a dormir siete horas. ¡Por fin!

Wednesday, September 01, 2004

El mejor dia del verano

Ayer hizo sin duda el mejor día de todo el verano. Estuvo despejado desde que amaneció hasta que se hizo de noche. Uno de esos días que aquí se pueden contar con los dedos de una mano.

Antes de salir de trabajar ya empecé a pensar en algún plan para la tarde y sugerí a Colin por email que subiéramos a Arthur seat y si no, que nos fuéramos a jugar al golf al parque de abajo de casa.

Al final, ya en casa, decidimos bajarnos al parque a descansar un rato y tirarnos al sol y luego echarnos un golf. Nos tumbamos en los bruntsfield links y se estaba de maravilla. Quedamos con Paul a las siete para jugar. Nosotros llevamos las bolas y él los palos.

Nos lo pasamos muy bien aunque no hubo demasiada competi ya que Colin es buenísimo y yo soy un patata. A Ramón se le da de miedo ya que por lo visto estuvo dando clases pero al final tuvo mala suerte. Hicimos diez hoyos y quedó Colin primero seguido de Paul, Ramón y yo.

Cuando íbamos por el hoyo diez ya estaba muy oscuro pero se había quedado una noche estupenda así que decidimos ir a tomarnos una cerveza a una terracita que hay al lado de casa. Estuvimos sentados fuera bebiéndonos una pinta y comiéndonos una hamburguesa ya que había barbacoa fuera también y vendían comida. Una auténtica noche de veranito.

Luego nos marchamos a casa y ya hicimos cena en condiciones, nos la comimos y nos fuimos a la cama como a la una. Dió muchísimo de sí el día. A ver si volvemos a tener más así...