A un mal jueves le sigue un gran finde
Consideraremos este post como otra excepción en lo que al hablar de trabajo se refiere pues voy a hacer mención al mismo ya que considero lo merece.
El viernes recibí un email del departamento de "communications and public affaires" en el que me describían las características del evento cuyo sonido voy a estar gestionando el próximo miércoles, para que planificara el equipo que estime va a hacer falta para el mismo. El evento en cuestión es una charla que responde al nombre de "el papel de Escocia en la música moderna de finales del siglo XX" y entre otros, vendrá a hablar el cantante de Franz Ferdinand.
Se va a celebrar en el "Reid Concert Hall" que es un auditorio precioso de la universidad que no tiene intalación fija de sonido por lo que para cada evento se monta una diferente y para éste en cuestión, el diseño, planificación y manejo de la misma corre a mi cargo así que el viernes tuve un día interesante en el trabajo en el que anduve en contacto con diferentes personas para dejar todo esto atado.
Igualmente me marché a casa contento por la llegada del fin de semana, haber hablado con Rosa un rato largo y haberme reído mucho con ella y por notar que ya no hacía falta poner luces en la bici pues había suficiente luz. Se acerca la primavera.
El sábado me levanté a la misma hora que a diario pues había quedado en ir a ayudar a Ffione y a Steve con su mudanza. Hacía un día precioso y nada de frío así que como además éramos bastantes, no se hizo nada pesado y enseguida estábamos en el salón de su casita nueva sentados entre cajas tomándonos un té todos juntos.
Me estuvieron contando como funciona el tema de la compraventa de casas aquí y me sorprendió muchísimo. La persona que quiere vender su casa pone todo en manos de "solicitors" que entendí son como los notarios españoles pero con más responsabilidades y establece un plazo a partir del cual la gente interesada puede ir a ver la casa y lanzar ofertas, plazo que por otra parte está delimitado. Se establece un precio mínimo y se aclara entonces que las ofertas han de estar por encima de ese umbral. La gente interesada sólo puede lanzar una oferta y nunca sabrá la cuantía de las demás por lo que al final la persona que lanzó la oferta más alta, se queda con la casa. De este modo, si realmente estás muy interesado en una casa, has de lanzar una oferta suficientemente alta para que nadie la supere y asegurarte de que la vivienda sea tuya.
Un problema derivado de este proceso, al parecer es que si la persona que va a comprar la casa, a su vez está vendiendo la suya, ha de sincronizar los períodos de compraventa de ambas propiedades, para así no quedarse sin casa en ningún momento y ésto puede extenderse hasta formar una cadena enorme de modo que el mismo día se cierra la compraventa de infinidad de viviendas. Muy curioso.
Pasamos pues una mañana muy agradable ayudando a Ffione y a Steve con su mudanza y charlando de compraventa de propiedades mientras desayunábamos todos juntos.
Nos volvimos a casa dando un paseo muy largo que nos sentó estupendamente pues hacía un sol radiante y almorzamos de día, cosa que no hacíamos desde hace mucho tiempo.
Por la noche andábamos los tres bastante cansados y Mary me había mandado un mensaje preguntándome que si íbamos a ir a la fiesta de disfraces de Julien donde todo el mundo debía vestirse de algo que empezara por "S". A ninguno nos apetecía la idea mucho a priori pero yo sabía que si me duchaba, me ponía musiquita fuerte y empezaba a sacar trapitos y complementos para disfrazarme, me iba a animar y eso hice de modo que al poco y con mi imaginación y la de Colin trabajando juntas para apañar un disfraz de sultán, salí de casa hacia la de Mary con mi atuendo en la mochila.
Fue divertidísimo fabricarme joyones para el disfraz. Me hice cuatro anillos, un brazalete, un collar chulísimo, un pedruscón brillante para poner en el turbante a la altura de la frente y Colin me hizo una espada con rubíes en la empuñadura. Para poner encima del pedruscón brillante hicimos una pluma cortando una pajita en tiras muy finitas que quedaba genial.
Ya en casa de Mary, nos disfrazamos juntos, ella, las au-pairs fiesteras y yo. Saqué todo de la mochila y me puse manos a la obra. Me envolví en un mantel que hacía de túnica, me puse una capa (otro mantel) y una bufanda a la cintura que además servía para aguantar la espada, en la cabeza el turbante (tercer mantel), las joyas y por último me pinté un bigote fino y rizado al final, cejas pobladas, pendientes y una piedrecita en el entrecejo. Estaba estupendo.
Mary iba de sheriff, Mónica de sky pilot y Paulina de satán. Nos lo pasamos pipa disfrazándonos y más nos reíamos con la idea de ir hasta casa de Julien disfrazados.
Fue genial pues por el camino, los coches nos pitaban y la gente se partía. Además, como iba yo con tres chicas y la espada pues parecía que era su guardaespaldas o que pertenecían a mi harén.
Cuando llegamos a la fiesta ya había bastante gente. Entre ellos surferos, soldados, skaters, skiadores, scuba divers (buceadores), swimmers (nadadores), spies (espías), dos sheriffs además de Mary, un santo con su arito encima de la cabeza, shrek, una sombra, streapers, otro satán además de Paulina, un típico scottish con su kilt, algunos que no sabría identificar con nada que empezara por ese y sin duda el mejor: el capitán spock con sus orejas puntiagudas, su corte de pelo retro y sus cejas perfectamente dibujadas.
A la gente le encantó mi disfraz que enseguida supieron identificar y yo estaba feliz con él hablando con unos y con otros pero llegó un momento en que tenía demasiado calor con todo ello encima y me empecé a despojar de algunas cosas.
Me encontré a mucha gente que conocí en la anterior fiesta de Julien y a otros muchos que vinieron a la nuestra. Pasé bastante tiempo con Shrek que era una chica de Canadá que estaba aquí investigando para su máster sobre el uso que la gente joven hace de las nuevas tecnologías, para planificar sus viajes y mantener el contacto con sus familiares y amigos y de cómo la nacionalidad o la cultura influyen en este uso. Hablamos y hablamos hasta que ella me dijo que le diera mi número de teléfono porque le gustaría entrevistarme con tiempo pues parecía interesarle mucho lo que yo le decía.
Me hizo mucha gracia que había varias notas por la casa en las que las eses estaban en cursiva, negrita o repetidas. Por ejemplo "pleassssssssssssssssse, sssssssssssmokersssssssssss outssssside", "toilet downssssstairsssss"... Muy creativo.
Me volví a casa cuando la fiesta empezó a decaer y por el camino me alegré mucho de haber ido pues me lo había pasado bomba, había visto a muchos amigos y conocido a mucha gente nueva. Además Julien parecía muy contento por el hecho de que hubiéramos ido y nos hubiéramos disfrazado. Es un tipo muy majo.
El domingo me levanté pronto y de un humor estupendo por habérmelo pasado tan bien en la fiesta y porque hacía un sol radiante y al poco salí de casa dispuesto a caminar y a hacer unas fotos. Anduve primero por el parque mientras me decidía sobre hacía donde tirar y después pensé que sería buena idea volver a callejear por el west end esta vez con sol y así hice. Es un barrio chulísimo que todos los turistas se pierden y que tiene muchísimo encanto. Lo atravesé entero parándome a hacer algunas fotos aquí y allá hasta llegar al colegio de niños sordos que es un antiguo palacio enorme con unos jardines increíbles.
Por el camino me encontré a Cármene que me comentó que ya se volvía a Italia definitivamente pues andaba cansado del tiempo escocés y echaba de menos las comiditas de su tierra. Me dijo que pensaba ir a vivir a Madrid una temporada así que no me sorprendería encontrármelo en el futuro, lo cual sería muy divertido. Cármene es el único compañero del piso de Gordon que me he ido encontrando con regularidad durante estos dos años.
Desde allí ya decidí volverme a casa pues quería estudiar algo de francés antes de ir a casa de Ghislaine para nuestra primera sesión de intercambio de idiomas.
Se me pasó el tiempo volando así que enseguida estaba llamando a la puerta de casa de Ghislaine y Fanou. Me abrió ella y dijo "bonjour!" y ya empezamos con la charlita en francés. "Hablaremos francés o español pero nada de inglés, ¿vale?". Me dijo.
Parece que Ghislaine me va a durar más que mis anteriores profes y además, sin duda alguna es la más guapa de todas. Parecía realmente interesada en practicar su español así que ello será una garantía a la hora de poder yo practicar mi francés.
Estaba atascadísimo y no conseguía expresarme bien. Me costaba la vida y me salían las cosas en inglés. Fatal. Pero al poco ya empecé a recordar vocabulario, estructuras y a cambiar el chip a la hora de construir las frases.
Pasamos dos horas entretenidísimas hablando de muchísimas cosas bien en francés, bien en español. Me alegró mucho notar que, aunque me veía muy atascado para hablar en francés, entendía perfectamente a Ghislaine cuando me hablaba en tal idioma y no estábamos teniendo conversaciones triviales precisamente.
Después de la lección me marché a casa donde estuve contando a Colin y a Ramón como había ido la tarde y lo guapísima que estaba Ghislaine. La verdad es que es espectacular y encima dulce e interesante. Una maravilla de profe.
Me acordé al poco de lo de solucionar el tema del alojamiento de Colin en Granada para su primera noche allí ya que a partir de la segunda lo tiene atado él todo, así que decidí llamar a Esteban y comentárselo. Me dijo que no pasaba nada, que se pusiera en contacto con ellos una hora antes de llegar a la estación de autobuses o así y que lo irían a recoger y ya se encargarían de alojarlo en una casa u otra. Colin se quedó mucho más tranquilo y a mí me hizo mucha ilusión hablar con Esteban y que se hubiera volcado con la causa.
