Monday, January 31, 2005

A un mal jueves le sigue un gran finde

Yo creo que este finde ya he recuperado del todo el ritmo de antes de navidades. Después de las fiestas, la adaptación al invierno escocés y la retoma de contacto con todos los amigos de aquí, todo vuelve a su sitio.

Consideraremos este post como otra excepción en lo que al hablar de trabajo se refiere pues voy a hacer mención al mismo ya que considero lo merece.
El viernes recibí un email del departamento de "communications and public affaires" en el que me describían las características del evento cuyo sonido voy a estar gestionando el próximo miércoles, para que planificara el equipo que estime va a hacer falta para el mismo. El evento en cuestión es una charla que responde al nombre de "el papel de Escocia en la música moderna de finales del siglo XX" y entre otros, vendrá a hablar el cantante de Franz Ferdinand.

Se va a celebrar en el "Reid Concert Hall" que es un auditorio precioso de la universidad que no tiene intalación fija de sonido por lo que para cada evento se monta una diferente y para éste en cuestión, el diseño, planificación y manejo de la misma corre a mi cargo así que el viernes tuve un día interesante en el trabajo en el que anduve en contacto con diferentes personas para dejar todo esto atado.

Igualmente me marché a casa contento por la llegada del fin de semana, haber hablado con Rosa un rato largo y haberme reído mucho con ella y por notar que ya no hacía falta poner luces en la bici pues había suficiente luz. Se acerca la primavera.

El sábado me levanté a la misma hora que a diario pues había quedado en ir a ayudar a Ffione y a Steve con su mudanza. Hacía un día precioso y nada de frío así que como además éramos bastantes, no se hizo nada pesado y enseguida estábamos en el salón de su casita nueva sentados entre cajas tomándonos un té todos juntos.

Me estuvieron contando como funciona el tema de la compraventa de casas aquí y me sorprendió muchísimo. La persona que quiere vender su casa pone todo en manos de "solicitors" que entendí son como los notarios españoles pero con más responsabilidades y establece un plazo a partir del cual la gente interesada puede ir a ver la casa y lanzar ofertas, plazo que por otra parte está delimitado. Se establece un precio mínimo y se aclara entonces que las ofertas han de estar por encima de ese umbral. La gente interesada sólo puede lanzar una oferta y nunca sabrá la cuantía de las demás por lo que al final la persona que lanzó la oferta más alta, se queda con la casa. De este modo, si realmente estás muy interesado en una casa, has de lanzar una oferta suficientemente alta para que nadie la supere y asegurarte de que la vivienda sea tuya.

Un problema derivado de este proceso, al parecer es que si la persona que va a comprar la casa, a su vez está vendiendo la suya, ha de sincronizar los períodos de compraventa de ambas propiedades, para así no quedarse sin casa en ningún momento y ésto puede extenderse hasta formar una cadena enorme de modo que el mismo día se cierra la compraventa de infinidad de viviendas. Muy curioso.

Pasamos pues una mañana muy agradable ayudando a Ffione y a Steve con su mudanza y charlando de compraventa de propiedades mientras desayunábamos todos juntos.

Nos volvimos a casa dando un paseo muy largo que nos sentó estupendamente pues hacía un sol radiante y almorzamos de día, cosa que no hacíamos desde hace mucho tiempo.

Por la noche andábamos los tres bastante cansados y Mary me había mandado un mensaje preguntándome que si íbamos a ir a la fiesta de disfraces de Julien donde todo el mundo debía vestirse de algo que empezara por "S". A ninguno nos apetecía la idea mucho a priori pero yo sabía que si me duchaba, me ponía musiquita fuerte y empezaba a sacar trapitos y complementos para disfrazarme, me iba a animar y eso hice de modo que al poco y con mi imaginación y la de Colin trabajando juntas para apañar un disfraz de sultán, salí de casa hacia la de Mary con mi atuendo en la mochila.

Fue divertidísimo fabricarme joyones para el disfraz. Me hice cuatro anillos, un brazalete, un collar chulísimo, un pedruscón brillante para poner en el turbante a la altura de la frente y Colin me hizo una espada con rubíes en la empuñadura. Para poner encima del pedruscón brillante hicimos una pluma cortando una pajita en tiras muy finitas que quedaba genial.

Ya en casa de Mary, nos disfrazamos juntos, ella, las au-pairs fiesteras y yo. Saqué todo de la mochila y me puse manos a la obra. Me envolví en un mantel que hacía de túnica, me puse una capa (otro mantel) y una bufanda a la cintura que además servía para aguantar la espada, en la cabeza el turbante (tercer mantel), las joyas y por último me pinté un bigote fino y rizado al final, cejas pobladas, pendientes y una piedrecita en el entrecejo. Estaba estupendo.

Mary iba de sheriff, Mónica de sky pilot y Paulina de satán. Nos lo pasamos pipa disfrazándonos y más nos reíamos con la idea de ir hasta casa de Julien disfrazados.

Fue genial pues por el camino, los coches nos pitaban y la gente se partía. Además, como iba yo con tres chicas y la espada pues parecía que era su guardaespaldas o que pertenecían a mi harén.

Cuando llegamos a la fiesta ya había bastante gente. Entre ellos surferos, soldados, skaters, skiadores, scuba divers (buceadores), swimmers (nadadores), spies (espías), dos sheriffs además de Mary, un santo con su arito encima de la cabeza, shrek, una sombra, streapers, otro satán además de Paulina, un típico scottish con su kilt, algunos que no sabría identificar con nada que empezara por ese y sin duda el mejor: el capitán spock con sus orejas puntiagudas, su corte de pelo retro y sus cejas perfectamente dibujadas.

A la gente le encantó mi disfraz que enseguida supieron identificar y yo estaba feliz con él hablando con unos y con otros pero llegó un momento en que tenía demasiado calor con todo ello encima y me empecé a despojar de algunas cosas.

Me encontré a mucha gente que conocí en la anterior fiesta de Julien y a otros muchos que vinieron a la nuestra. Pasé bastante tiempo con Shrek que era una chica de Canadá que estaba aquí investigando para su máster sobre el uso que la gente joven hace de las nuevas tecnologías, para planificar sus viajes y mantener el contacto con sus familiares y amigos y de cómo la nacionalidad o la cultura influyen en este uso. Hablamos y hablamos hasta que ella me dijo que le diera mi número de teléfono porque le gustaría entrevistarme con tiempo pues parecía interesarle mucho lo que yo le decía.

Me hizo mucha gracia que había varias notas por la casa en las que las eses estaban en cursiva, negrita o repetidas. Por ejemplo "pleassssssssssssssssse, sssssssssssmokersssssssssss outssssside", "toilet downssssstairsssss"... Muy creativo.

Me volví a casa cuando la fiesta empezó a decaer y por el camino me alegré mucho de haber ido pues me lo había pasado bomba, había visto a muchos amigos y conocido a mucha gente nueva. Además Julien parecía muy contento por el hecho de que hubiéramos ido y nos hubiéramos disfrazado. Es un tipo muy majo.

El domingo me levanté pronto y de un humor estupendo por habérmelo pasado tan bien en la fiesta y porque hacía un sol radiante y al poco salí de casa dispuesto a caminar y a hacer unas fotos. Anduve primero por el parque mientras me decidía sobre hacía donde tirar y después pensé que sería buena idea volver a callejear por el west end esta vez con sol y así hice. Es un barrio chulísimo que todos los turistas se pierden y que tiene muchísimo encanto. Lo atravesé entero parándome a hacer algunas fotos aquí y allá hasta llegar al colegio de niños sordos que es un antiguo palacio enorme con unos jardines increíbles.

Por el camino me encontré a Cármene que me comentó que ya se volvía a Italia definitivamente pues andaba cansado del tiempo escocés y echaba de menos las comiditas de su tierra. Me dijo que pensaba ir a vivir a Madrid una temporada así que no me sorprendería encontrármelo en el futuro, lo cual sería muy divertido. Cármene es el único compañero del piso de Gordon que me he ido encontrando con regularidad durante estos dos años.

Desde allí ya decidí volverme a casa pues quería estudiar algo de francés antes de ir a casa de Ghislaine para nuestra primera sesión de intercambio de idiomas.

Se me pasó el tiempo volando así que enseguida estaba llamando a la puerta de casa de Ghislaine y Fanou. Me abrió ella y dijo "bonjour!" y ya empezamos con la charlita en francés. "Hablaremos francés o español pero nada de inglés, ¿vale?". Me dijo.

Parece que Ghislaine me va a durar más que mis anteriores profes y además, sin duda alguna es la más guapa de todas. Parecía realmente interesada en practicar su español así que ello será una garantía a la hora de poder yo practicar mi francés.

Estaba atascadísimo y no conseguía expresarme bien. Me costaba la vida y me salían las cosas en inglés. Fatal. Pero al poco ya empecé a recordar vocabulario, estructuras y a cambiar el chip a la hora de construir las frases.

Pasamos dos horas entretenidísimas hablando de muchísimas cosas bien en francés, bien en español. Me alegró mucho notar que, aunque me veía muy atascado para hablar en francés, entendía perfectamente a Ghislaine cuando me hablaba en tal idioma y no estábamos teniendo conversaciones triviales precisamente.

Después de la lección me marché a casa donde estuve contando a Colin y a Ramón como había ido la tarde y lo guapísima que estaba Ghislaine. La verdad es que es espectacular y encima dulce e interesante. Una maravilla de profe.

Me acordé al poco de lo de solucionar el tema del alojamiento de Colin en Granada para su primera noche allí ya que a partir de la segunda lo tiene atado él todo, así que decidí llamar a Esteban y comentárselo. Me dijo que no pasaba nada, que se pusiera en contacto con ellos una hora antes de llegar a la estación de autobuses o así y que lo irían a recoger y ya se encargarían de alojarlo en una casa u otra. Colin se quedó mucho más tranquilo y a mí me hizo mucha ilusión hablar con Esteban y que se hubiera volcado con la causa.

Friday, January 28, 2005

Un día malo

Ayer tuve un día horrible, un día en el que no me debía haber relacionado con nadie. Un día tontorrón en el que siempre es mejor no ver a nadie y así evitar ser desagradable con ellos hasta que uno se vea mejor.

Todo empezó en el trabajo (no me gusta nombrar el trabajo en el diario pero consideraremos este post como una excepción) donde no tuve casi nada que hacer. Fue un día aburridísimo en el que además, me sentí atascado para realizar otras tareas que llevo a cabo cuando estoy ocioso como la búsqueda de otro trabajo, poner al día el diario, escribir a los amigos, mirar viajes y sitios bonitos, etc.

Legué a casa con mal humor y pseudo-cansancio y me puse algo de música que sólo me sirvió para activar el motor de pensamiento de cambio de aires que es bastante difícil parar.

Había quedado con Mary para tomar algo e ir luego al cine y en principio me apetecía y tenía ilusión por la idea pero fue sentarnos ella con su vaso de vino y yo con mi tónica y darme cuenta de que tenía la cabeza ida por completo y que no estaba yo en condiciones de charlar con nadie pues seguía pensando en el inminente cambio de dirección que veo voy a darle a mi vida.

Seguramente mi humor influyó igualmente para no darme ninguna oportunidad a que me gustara la película y para que esta no hiciera otra cosa que irritarme y desagradarme.

Así que al término de la misma, le dije sinceramente a Mary que estaba muy cansado y que quería irme a casa a lo que ella contestó que sin problemas, que no pasaba nada pero sin duda se merece una explicación que le daré en breve.

Chicas Almodóvar

Las peluqueras del barrio son lo mejor de éste. Son auténticas y aunque cobran un poquito más que el vengador de Easter Road, la diferencia merece la pena pues cada visita a su negocio es una experiencia.

Entre tanto estudiante inglés estirado, ejecutivos aburridos, coquitos dedicados a la investigación y familias bien, son un auténtico soplo de aire fresco en la zona.

Llevaba varios días pensando que debía ir a cortarme el pelo pero hasta el miércoles no lo hice.
Pensaba que el negocio sólo lo llevaba la chica que me peló la primera vez pero entonces descubrí que se turnan al menos dos.

Mi primera visita fue divertidísima. Llegué y esperé un poquito a que llegara mi turno. Cuando así fue, una mujer (en la que no me había fijado antes pues estuve prestando atención a la decoración del local y a la música que había puesta (el más puro chill-out porrero)) de unos cuarenta años, morena de piel y de pelo, rizado y largo éste, con camiseta y vaqueros ceñidos y botas de cuero altas me dijo con voz de haber fumado, bebido y trasnochado mucho a lo largo de su vida "What can I do for you darling?".

Le expliqué entonces que sólo quería el pelo más corto. Ningún cambio de peinado, sólo un recorte y al poco entré en este estado de trance que sólo experimento cuando me tocan la cabeza y del que me es difícil salir. Al principio me parecía un poco violento que se me cayera la cabeza para los lados y que en muchas ocasiones el peluquero/a me la tuviera que sujetar mientras hacía su trabajo pero ya no me importa. Es un placer que sólo experimento cuando me pelo y que por tanto he de disfrutar al máximo.

No sé cuanto tiempo estuve en el estado descrito pero cuando salí del mismo tras notar que la peluquera me estaba hablando, me dí cuenta de que debía haber sido bastante pues nunca había tenido el pelo tan corto. Mostré cara de sorpresa y dije "Ooh!" y ella dijo "what´s up my dear?" y le contesté que nada, simplemente que me lo había cortado mucho a lo que ella respondió "I was cutting and cutting and you never told me to stop so I kept going on".

Su estilo, su lenguaje, su sencillez, su voz y su filosofía en el trabajo (corta y corta relajadamente mientras escuchas chill-out porrero) me llevaron a identificarla con algunos personajes de las pelis de Almodóvar e igual me pasó cuando fui la segunda vez y me atendió una chica diferente.

Esta debía ser algo más joven, también era más guapa y morena de piel y pelo, largo y liso éste esta vez, no tan eighties como el de la otra y también modernita-dejada pero con un estilo más actual.

Me dijo más o menos lo que la otra. Algo así como "¿Qué puedo hacer por tí cariño?" con una voz de vividora bestial. Sin duda otra que tenía pinta de haber vivido más de noche que de día. Yo le expliqué lo mismo que a la otra, es decir, que quería el pelo más corto pero ningún cambio de peinado y ella dijo que estupendo y empezó a cortar.

Puesto que me recordaba tanto a la otra, le pregunté que si eran hermanas, amigas o simplemente socias y me dijo que eran amigas desde hacía años. Me imagino que de ahí las similitudes en el estilo, vestuario, edad (dentro de lo que cabe) y tono de voz (debido claramente al tabaco, alcochol y trasnoche que deben haber compartido juntas).

Estuvimos mucho tiempo hablando. Le dije que me recordaba a las chicas que salen en las pelis de Almodóvar y que tenía un look muy Barcelona. Me dijo que acababa de volver de allí y doble coincidencia pues su madre vive en una casa al parecer preciosa en el centro en parte de la cual Almodóvar rodó "Todo sobre mi madre". Fue muy gracioso.

Estuvimos hablando de trabajo y ella me dijo que la peluquería siempre le había gustado y que le gustaba el horario ("I´m not a morning person darling". Ya lo había intuído querida), la libertad de poner la música que quería (de nuevo sonaba el más puro chill-out porrero) y la charlita con los clientes y gente del barrio que pasaba a saludar o que simplemente decía hola por la ventana.
Antes de marcharme de Edimburgo me gustaría hacerme una foto en la pelu con ambas pues sin duda, son de lo más característico que he encontrado en el barrio en lo que a gente se refiere.

Wednesday, January 26, 2005

Burn's Supper

El día veinticinco de Enero se conmemora el nacimiento del poeta escocés más famoso: Robert Burns y la gente se reúne en las casas para pasar una noche típicamente escocesa. Nosotros fuimos invitados a una de estas reuniones en casa de Carol.

Me alegró mucho darme cuenta de que tras casi dos años y después de haber conocido a tanta gente de todo el mundo aquí, por fin empezamos a tener más amigos puramente británicos que del resto del mundo y nos adentramos más en su cultura y costumbres.

Ayer fue un ejemplo estupendo de baño de cultura escocesa. Carol celebró en su casa esta fecha dando una cena a base de haggis, puré de patatas, patatas dulces, whisky, salmón y cerveza en la que se leyó poesía de Robert Burns y en la que la mayoría de los asistentes era escocesa.

La casa estaba decorada con fotos de celebridades escocesas (Sean Connery, Franz Ferdinand, Ewan McGregor y demás actores de Trainspotting, Annie Lennox...) y sonaba música de Deacon Blue. Todo muy scottish hasta el punto de que Carol se había traído de casa de sus padres una maleta con dos kilts de su padre y Ramón y yo nos las pusimos para hacernos unas fotitos. Las dos eran preciosas y la que yo me puse era gordísima. Super calentita. Yo creo que era de lana y era comodísima. Yo estaba encantado con mi faldita. Tengo muchas ganas de ver las fotos.

Conocimos mucha gente muy maja en la cena. El compañero de piso de Carol es inglés pero tiene ascendencia de China y de la India así que tiene una cara super graciosa. Estuve mucho tiempo hablando con él de música pues toca en un grupo de post-rock. Trabaja para la universidad de Edimburgo en el mismo campus que yo y otro chico de la fiesta también e incluso en el mismo edificio que yo. Una coincidencida interesante.

Estuvimos allí charlando y riéndonos hasta pasada la medianoche, momento en que la gente se empezó a retirar pues todos trabajábamos al día siguiente.

Me volví dando un paseo estupendo pues no hacía nada de frío. La ciudad estaba preciosa y con este aire misterioso que le dan la niebla y la llovizna que estaban cayendo. Pensé en cuanto voy a echar de menos los paseos nocturnos cuando me vaya de aquí.

Tuesday, January 25, 2005

Mis primeras croquetas

Ayer hice croquetas por primera vez en mi vida y la verdad es que quedé muy contento con el resultado.
La bechamel salió buenísima de sabor pero quizá un poco blanda de modo que las croquetas quedaron al final demasiado cremosas. La próxima vez echaré un poco menos de leche.

La verdad es que cocinar es una manera muy agradable de emplear el tiempo libre pues tiene buenísimos resultados, es creativo, se aprende mucho y si lo haces en un espacio bonito y tranquilo, es relajante.

Nuestra cocina de Abbey Hill no invitaba mucho a pasar mucho tiempo en ella pero la de Marchmont es una chulada y a mí me gusta mucho preparar comiditas en ella mientras escucho discos.
Sin duda alguna las cocinas han de ser grandes pues se convierten en lugares muy muy sociales y en muchas ocasiones trabaja en ellas más de una persona por lo que se necesita espacio así que lo tendré en cuenta a partir de ahora cada vez que me mude.

Los dormitorios sin embargo no pienso que tengan que ser especialmente grandes pues al fin y al cabo sólo se usan para dormir a no ser que seas un niño y que necesites espacio para jugar.

El baño tampoco creo que haya de ser excesivamente grande. Simplemente ha de tener un diseño funcional de modo que sea cómodo y práctico.

Entonces mi balance para una casa sería: cocina y salón grandes y dormitorio y baño prácticos, no necesariamente grandes.

Y va volviendo la luz

Este fin de semana todos hemos notado mucho cómo los días han empezado a hacerse más largos.
El domingo cocinábamos a eso de las cuatro y media y el cielo no estaba completamente oscuro.
Aunque todavía los días son cortísimos, anima saber que poquito a poco se irán haciendo más largos.

Parece que este fin de semana nos ha llevado de nuevo a la dinámica de antes de vacaciones y que parecíamos haber perdido debido a las mismas. Nos hemos hecho a la idea de que es invierno y aquí hace mucho frío pero no por ello vamos a dejar de hacer las cosas que más nos gustan.

El viernes todos parecíamos coincidir en que debíamos salir en vez de quedarnos en casa, dar una vuelta, ir a bailar un ratito, conocer gente y demás y así hicimos. Salimos de casa como a la una y nos fuimos al wee red bar donde había programado un club llamado "The trap" y que anunciaba northern soul, sixties pop, indie, punk, new wave y electro por tres libras. Nuestra idea inicial era ir al go-go donde pinchaba el dj habitual de the egg pero como lo de The Trap nos quedaba bastante más cerca y hacía mucho frío pues nos quedamos allí.

No había demasiada gente pero la música era estupenda. Llegué y no paré de bailar hasta que cerraron. Era como si tuviera un montón de energía contenida. Me sentó estupendamente. La música era buenísima y, aunque no reconocí, ninguna de las canciones, todas me encantaron. Una maravilla. Nos reímos mucho todos juntos y nos echamos buenos bailes.

El sábado amaneció un día precioso y, aunque hacía mucho frío, nos fuimos a dar un paseo. Me alegré mucho de haber tomado tal decisión pues el centro estaba precioso. Han quitado muchos de los andamios y grúas que estropeaban tanto las vistas e igualmente han terminado varias obras. La mejora se notaba paseando por la calle y contemplando la ciudad desde las colinas que tan bonitas vistas aéreas de la misma ofrecen.

Pasamos muchísimo frío, un frío que cansa mucho soportar y que te deja tieso de modo que cuando llegamos a casa, comimos y caímos rendidos.

Me imagino que el hecho de soportar frío, consume muchas energías que se utilizan en mantener el cuerpo caliente y de ahí el cansancio porque realmente no es que nosotros tengamos trabajos que agoten físicamente.

Por la noche, decidimos aplicarnos el mismo cuento que el domingo. Salir un ratito a tomar algo de modo que camináramos un poquito y nos pusiéramos en sociedad. Una idea estupenda sin duda.

El domingo sí que se redujo casi exclusivamente al hogar aunque de una forma activa, eso sí. Arreglamos cosas que andaban estropeadas, cocinamos y limpiamos.

Un fin de semana muy agradable en el que el balance queda como sigue: mosqueteros 1 - frío de invierno 0.

Monday, January 24, 2005

Hasta donde es Escocia independiente.

El jueves quedé con Mary por la noche y me estuvo contando muchísimas cosas muy interesantes sobre Escocia. Fue una oportunidad estupenda poder preguntar todo lo que me dió la gana y más a una persona que trabaja para el gobierno escocés.

Me contó que el sistema educativo, el médico y el tributario son completamente independientes del gobierno de Westminster aunque por el contrario, todo lo militar está ligado a tal gobierno y si éste decide ir a una guerra, todos los soldados escoceses van con los ingleses, los galeses y los norirlandeses.

En ese momento recordé que un abogado que conocí una vez me dijo que el no podía ejercer Inglaterra ya que el sistema legal escocés es diferente del inglés. Me dijo, sin embargo que haciendo un curso de un año ya podía trabajar allí. Le pregunté que qué países tenían un sistema legal común al escocés y recuerdo que me contestó Sudáfrica y Bélgica. O sea, que este chico podría trabajar allí sin problema.

Le pregunté a Mary que si creía ella, que Escocia llegaría a ser completamente independiente y me dijo que es posible pero que tiene que pasar mucho tiempo. Me interesó mucho este tema porque pasaría a ser una república. Quizá algún día el Reino Unido ya no lo sea y pase a ser un grupo de repúblicas independientes. Interesante...

Después de tratar la política, hablamos de religión, emigración, viajes, teatro, cine y música alternando uno y otro con numerosas risas. Una noche más que agradable.

Thursday, January 20, 2005

Detalles que se me olvidan

Hoy voy a aprovechar este post para escribir sobre algunos detalles que se me ha olvidado comentar en entradas anteriores.

El viernes cuando fuimos al teatro y cogimos la ficha de la obra con el reparto, la sinopsis, precios de las butacas y demás, me quedé muy sorprendido pues leí lo siguiente:

- Precio para desempleados: £1.
- Miércoles 19. Mesa redonda y debate sobre la obra con todo el reparto tras la función.
- Jueves 27: representación audio-descrita para ciegos.
- Sábado 29: familiarización táctil con el decorado y atrezzo para ciegos antes de la representación.
- Martes 1: Representación con intérpretes de lengua de signos para sordos.

Esto me pasmó y me pareció una idea estupenda que pensé debía comentar aquí.

No he ido mucho al teatro en España pero nunca he tenido noticia de que se llevaran a cabo estas cosas. Desde luego lo del precio especial para desempleados seguro que no existe. Encima aquí, el teatro es más barato que en Madrid, igual que los discos, los libros y en muchos casos el alquiler de los pisos. Curiosidades...

El martes quedé con Ana para tomar algo y estuvimos comentando nuestras vacaciones en España y cómo habíamos visto nuestro país en todos los aspectos. A este respecto, yo le hablé de dos situaciones bastante desagradables que había experimentado (una en Madrid y otra en el Puerto) y que se me olvidó comentar en el post correspondiente.

Una noche, estaba en casa de los bulos en Boadilla con Fuco y le propuse que nos fuéramos al cine a ver los increíbles a lo que él accedió encantado así que nos fuimos al cine más cercano donde la ponían. Éste está en un centro comercial en Majadahonda así que allí fuimos.

Yo estaba tranquilo pues era domingo por la noche e intuí que no habría mucha gente pero no pude haberme equivocado más. El parking estaba abarrotado y el centro comercial a rebosar. Las tiendas obviamente estaban cerradas así que el barullo no se debía a las compras navideñas, tampoco se debía al cine pues nos hicimos con nuestras entradas en un santiamén sino a los negocios de hostelería que había allí montados. La gente apelotonada en un patio enorme nada acogedor en el que la música atronaba, tomando perritos calientes, hamburguesas, pollo frito, vasos de refrescos de más de medio litro y semejantes y encima haciendo cola para hacerse con todo ello. Yo estaba alucinando. La gente sale de su casa en pleno invierno para meterse en un sitio así, esperar para encontrar sitio, gastarse el dinero y comerse un perrito caliente con tres cuartos de litro de coca-cola de grifo. Y mientras tanto, el centro precioso, con el alumbrado navideño, desierto, lleno de huecos para aparcar y repleto de sitios tradicionales en los que comerse un bocadillo de calamares, una ración de lacón a la gallega y unas cañas de mahou. Desde luego que vamos de mal en peor. Perdemos nuestra identidad por completo para hacernos con una que no nos va nada. No me gusta pensar que España es paleta. Me duele.

En el Puerto algo semejante. Me quedé muy sorpendido paseando por el centro al ver la cantidad de bares nuevos que han abierto. Todos muy bien puestos, muy monos, con maderas nobles y estilo rústico-pijo llenos de gente intentando aparentar tener el nivel que el bar trata de imponer. Un horror vamos porque en vez de tratar de abrir algo nuevo que el Puerto no tenga, se trata de imponer un estilo que al Puerto no le va y que nunca le fue (no sabemos en el futuro) de manera que quede sustituido el tradicional. Se pierde el bar auténtico de pescado frito, raciones gigantescas y tapas que vienen con las cañas, en el que está la madre de la familia en la cocina, el padre en la barra y los hijos de camareros por tabernas pijas donde tienen una exquisita selección de vinos de rioja, tostas de jamón serrano, ensaladas de pimientos del piquillo con lomos de ventresca y demás. Y lo peor de todo es que la gente va y casi paga lo mismo por una caña y una pulguita de anchoas con queso que lo que pagaría en el bar de siempre por haber comido mejor que bien y volver a casa con el saborcillo del tocino de cielo hecho en casa que por supuesto no tienen en la taberna pija. Una pena.

Quizá por estar en el extranjero, me doy más cuenta de esta pérdida de identidad de los sitios, de la cultura española al fin y al cabo. Tenemos tantas cosas tan buenas en España y muchas veces no nos damos cuenta de modo que no las aprovechamos tanto como deberíamos y poco a poco se van perdiendo sin que nos demos cuenta.

Ayer también, estuve en el cine viendo una película que refleja fielmente la típica familia de clase media en el Reino Unido en los años cincuenta y nada tiene que ver con el concepto de familia que nos dejaron los romanos en España, que todavía perdura y del que debemos estar más que orgullosos.

Tuesday, January 18, 2005

¡¡Nieve!!

Ayer cayó una intensísima nevada por la noche que dejó todo blanco. Fue un alucine porque no nevó más de media hora pero lo hizo con la intensidad suficiente para que cuajara y cubriera todo.

Fue genial pues mientras nevaba la calle estaba vacía pero en cuanto paró, la gente salía a la calle en grupos a tirarse bolitas o a hacer muñecos de nieve y no precisamente niños...

Los meadows estaban llenos de gente joven pasándoselo pipa. Una maravilla.

Después de la super nevada me fui a ver el piso nuevo de los griegos que es una auténtica pasada. Tiene vistas a los meadows y al castillo y es de dimensiones enormes. Me gusta mucho que está todo muy respetado y cuidado. Están las chimeneas en todas las habitaciones, las puertas originales, los suelos de madera y con un mobiliario rústico precioso.

Echamos un rato muy agradable comiendo feta con aceite de oliva y orégano y bebiendo raki. Hacía muchísimo que no comía ni bebía eso y me recordó a nuestras vacaciones en Creta. Que guay.

No me fui muy tarde pues había dejado a Colin preparando la cena. Cuando llegué a casa encontré unas deliciosas patatas asadas rellenas de queso y verduritas fritas. Que alegría cuando encuentras comida por delante sin haber cocinado tú...

Primer finde del año en Edimburgo

Nos está costando un poco coger el ritmo que teníamos aquí antes de irnos de vacaciones. Parece como si las navidades nos hubieran agotado.

Antes de marcharnos Ramón y yo a España y Colin a Londres no parábamos ni un solo momento pero ahora está la cosa más tranquilita. Me imagino que tardaremos un poquito en hacernos a la idea de que es invierno y hace frío y de que a pesar de ello, podemos hacer lo mismo que antes de que éste llegara.

El viernes nos fuimos al royal lyceum pues había otra "free preview". Llegamos a la cola como a las cinco y media y a las seis más o menos ya teníamos dos entradas cada uno así que en total nos juntamos con seis. Al final se vinieron Kate y Carol, la última se la ofrecí primero a Íñigo y luego a Nicolas pero ninguno podían venir así que al final la acabamos devolviendo. Me alegró saber que enseguida la cogió alguien.

La obra se llamaba "look back in anger" y la protagonista es la actriz que, en la peli de "una casa de locos", hace de inglesa modosita y cuyo hermano cae fatal a todo el mundo cuando viene de visita. Desde que salió a escena me sonó muchísimo su cara pero no caía en quién era hasta que pusimos su nombre en internet y ya nos salió su filmografía.

Después del teatro fuimos a tomarnos una al bar del traverse en el que había mucha gente joven interesante. El sitio es bastante poco acogedor. No me gusta demasiado y la música es bastante mala pero con esto de ser el bar de un teatro pues siempre hay mucho joven modernito. Allí nos tomamos una y luego nos fuimos a casa.

El sábado me levanté tarde y me fui directo a una de las agencias de viaje que lleva lo de los billetes de vuelta al mundo pero estaba llenísima así que cogí cuantos folletos pude y me marché a Blackwells a ver las guías de viaje. Había muchísimas y muy interesantes sobre oriente medio, el sureste asiático, sudamérica pero al final no me compré ninguna. Me hice en vez, con un mapa mundi enorme precioso que colgué en mi box. Es una chulada porque además tiene las banderitas de todos los países. Tiene muchos colorines.

La tarde se nos echó encima enseguida y con ello la hora de la cena de modo que cuando terminamos de comer ya era casi medianoche así que no salimos. Montamos el proyector e hicimos el cine en casa. Vimos "el efecto mariposa". Yo creía que iba a ser la de Coque Malla y María Barranco que recuerdo me hizo gracia pero no, era una americana de ciencia ficción un poco rara y desgradable pero original, eso sí. Me entretuvo y no me quedé dormido que es un logro.

El domingo nos levantamos todos más o menos pronto y de buenas a primeras decidimos irnos a North Berwick a pasear por la playa pues hacía bastante bueno. Cuando llegamos vimos que la marea estaba bajísima así que quedaba una playa anchísima perfecta para caminar. Estaba muy bonita. El paseo nos sentó estupendamente.

Como se hace de noche tan pronto, nos cogimos el tren de las cuatro y media y a las cinco y media estábamos ya en casa preparando la comida. Parecía mucho más tarde pues habíamos aprovechado la mañana muchísimo.

Después de comer volvimos a montar el cine y vimos los documentales sobre el Himalaya que le regalaron a Colin por navidades y que son una auténtica pasada. Yo estaba más que a gusto en el cuarto con la pantalla gigante viendo una fotografía tan bonita de un sitio tan interesante. Era un alucine.

La verdad es que la idea del cine en casa para el invierno es una maravilla. Lo de poder coger el proyector para llevarlo a casa es genial. Hoy mismo me he enterado de que voy a estar en King´s buildings hasta el cuatro de abril así que genial. Derecho a proyector hasta primavera y entonces ya hará mejor, habrá más luz y andaremos más tiempo fuera de casa.

Friday, January 14, 2005

Dándole vueltas

Esto de no tener que usar el coco en el trabajo le da a uno mucho tiempo para pensar en otras cosas y yo ahora que estoy que no sé hacia donde tirar empiezo a plantearme cosas como dar la vuelta al mundo en más o menos un año.

No me concentro en nada, se me pasan las mañanas volando leyendo sobre la India, Nepal, Vietnam, Laos, Camboya, China, Japón o Indonesia. No paro de darle vueltas a la idea. Miro y remiro billetes de avión, páginas de embajadas y consulados, diarios de viaje de gente que anda en viajes similares y no hago más que motivarme.

A la vez soy muy consciente de las consecuencias del viaje como quedarme sin absolutamente nada en medio del Himalaya, enfermar en algún sitio inhóspito, no tener ni un duro al volver, tener que afrontar la búsqueda de empleo tras haber pasado un año sin trabajar, gastarme seguramente todos mis ahorros que bien podría utilizar en una entradita para una casa, vivir dos años más o menos holgado o poder permitirme pequeños viajecitos en vez de uno largo...

Me imagino que una decisión como esta no se toma a la ligera (¿o sí?) y hay que darle muchas vueltas antes. La mayoría de las veces pienso que si me lo planteo, debería llevarlo a cabo, sacarme los billetes cuanto antes y empezar a organizarme desde ahí.

Quizá este fin de semana me haga con un mapa grande del mundo para colgar en mi cuarto y poner chinchetas en todos los sitios a los que me gustaría ir que por ahora son Turquía, Siria, Jordania, Egipto, India, Nepal, Tailandia, Vietnam, Laos, Camboya, Japón, China, Australia, Indonesia, Nueva Zelanda, Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, México, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Kenya y Sudáfrica.

En verdad, como me dice mi madre, en una vida hay tiempo de sobra para visitar todos esos países pero la idea de marcharme solo un año me atrae mucho y creo que podría aprender muchísimo de toda la gente que me encontrara y por supuesto de mí.

Tuesday, January 11, 2005

El cielo abierto por tercera vez

Ayer vimos en el cine Marchmont "el cielo abierto" todos juntos. Se la he traído a Colin por navidades y al parecer le gustó mucho.

Recuerdo que cuando la ví por primera vez me pareció una película estupenda que recomendaba vivamente a todo el mundo pero al verla ayer me cambió un poco la idea que tenía. Me imagino que estas cosas cambian con el tiempo Igual que las canciones que al principio de gustan muchísimo y luego menos o viceversa.

Después de la peli me acosté e intenté leer un rato pero enseguida me entró sueño aunque no caí dormido del tirón pues recuerdo haberle dado vueltas un ratito a la idea de emprender un viaje largo tras el cierre de la etapa escocesa.


Vacaciones de navidad. Capítulo II: El Puerto.

El día uno por la mañana salimos de Madrid en dirección al Puerto mi madre, mi padre, Fucón y yo. Hicimos un viaje muy agradable. Ya no me acordaba de hacer un viaje Madrid-Cádiz en el que fuéramos sólo dos personas en el asiento de atrás.

Me lo pasé pipa con Fuco charlando, jugando a cosas y hablando en inglés. Me quedé muy sorprendido pues habla muy bien para la edad que tiene. Espero siga mejorando con los años.

En cuanto llegué al Puerto, me fui a tomar cañitas con Pepito, Juanlu, Manolo, Cristina y Lola. Estábamos todos un poco cansados pero de todas formas nos lo pasamos muy bien y nos echamos buenas risas. Especialmente cuando estuvimos al final de la noche en el parkin de la playa metidos en el coche contándonos. Esos momentos son míticos.

El resto de los días en el Puerto transcurrieron entre puestas de sol en la playa, cola caos en cafés por la tarde, cervecitas por la noche y alguna salida nocturna ya más seria.

Una noche salí sólo con María y nos lo pasamos en grande con un grupo de estudiantes que conocimos mientras buscábamos un sitio abierto por el centro igual que hacían ellos.

Las comidas en casa de mis padres han sido espectaculares y el ratito de siesta al sol de después de las mismas una auténtica maravilla.

El viaje de vuelta a Edimburgo fue un poco pesado pues tuvimos que hacer noche en Londres. Nos quedamos en casa de Miri que muy amablemente nos cedió su habitación. Me hizo mucha ilusión verla. Andaba medio pachucha pero aún así se nos unió el domingo por la mañana para dar el paseíto por el centro que los tres disfrutamos mucho.

Al llegar a Edimburgo Colin nos tenía preparada cenita y la casa mucho más limpia de lo que yo me esperaba.

Al entrar en mi cuarto y dormir en mi habitación me entró una agradable sensación de hogar. Llevaba varios días durmiendo en sitios diferentes y el llegar uno a su propia casa siempre es una maravilla.



Vacaciones de navidad. Capítulo I: Madrid

Ya estoy de vuelta de unas vacaciones que me han llevado a Madrid, al Puerto y a Londres y que han estado mejor que bien.

El día veinticuatro por fin llegó y yo llegué a Madrid según lo previsto. En el aeropuerto estaban mi padre, mi madre, Bruji, Natu y Fucón para recogerme lo cual me hizo muchísima ilusión, a lo que se sumó el día tan bonito que hacía y esa sensación tan agradable de tener todas las vacaciones por delante. Antes, desde el avión pude contemplar otra vez la vista aérea de Madrid que es una maravilla. Ya tengo controlado el sitio en el que me debo sentar cuando vuelo de Londres a Madrid para disfrutar de la misma.

Este año he disfrutado de las fiestas mucho más que los últimos pues les he sabido ver muchas cosas que antes no valoraba tanto. El hecho de estar fuera y no ver a la familia y amigos tan a menudo como antes me hace coger los reencuentros con muchas más ganas e intentar aprovecharlos al máximo. Igualmente, el hecho de encontrar comida sobre la mesa sin haber yo hecho la compra y cocinado antes me ha parecido un lujo absoluto. Otro lujo me ha parecido el vino tan rico que ha acompañado a las comidas navideñas. Acostumbrado a los que bebemos aquí, me sabían todos a gloria.

Tuve tiempo en Madrid de pasear y hacer fotos. Pillé un par de atardeceres naranja chillón que fueron una maravilla y justo me pillaron en mis barrios favoritos. Tengo mucha ilusión por ver las fotos que hice por las calles que van de La Latina al Palacio Real. Creo que van a salir muy chulas.

El reencuentro con los amigos fue más que agradable. Esta vez sí que he notado que las cosas han cambiado mucho. El año pasado no creí que lo hubieran hecho tanto. Marco y Nieves van a tener otro hijo, Jero y Ascen están buscando uno. Muchos se han comprado casas, muchas parejas de la facultad están completamente consolidadas y yo en Edimburgo planteándome cosas como dar la vuelta al mundo. Vaya tela.

La cena con los compañeros de la facultad fue un éxito rotundo un año más. Me hizo especial ilusión volver a ver a Óscar al que todos le habíamos perdido la pista. Me sigue pareciendo un encanto de persona con la que me rio infinito y de la que se puede aprender mucho.

Me marché de Madrid muy satisfecho pues llevé a cabo todos los planes que me propuse y con mucha ilusión por ver a mi pandi de la adolescencia llegué al Puerto el primer día de dos mil cinco.